La Hidrovía Paraguay-Paraná necesita inversiones por unos US$ 3.600 millones para modernizar y ampliar la flota, fortalecer los astilleros y mejorar la navegabilidad, según una estimación preliminar del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Así lo informó Infobae.
La cifra forma parte de la memoria de la jornada “La Hidrovía Paraguay-Paraná 2026-2040”, que reunió a representantes de los sectores público y privado. El documento aclara que no se trata de un compromiso de financiamiento de CAF, sino de una estimación de necesidades.
De acuerdo con Infobae, la Hidrovía atraviesa una etapa de expansión, con una presión creciente sobre su capacidad. La vía fluvial tiene un área de influencia de más de 130 millones de habitantes y cerca del 34% del producto interno bruto (PIB) sudamericano.
Según la memoria citada por Infobae, estos son los datos centrales de la vía navegable:
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Componente |
Inversión estimada |
Alcance |
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Flota |
Unos US$ 3.320 millones |
Renovar cerca del 40% de la capacidad obsoleta y sumar alrededor de 20% adicional: unas 2.400 barcazas y 190 empujadores |
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Astilleros regionales |
Entre US$ 200 y 300 millones |
Astilleros, equipamiento, tecnología y capacitación |
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Navegabilidad |
Sin cifra específica en la fuente |
Dragado, mantenimiento, monitoreo hidrológico, atención de pasos críticos y coordinación entre países |
La memoria considera que el dragado, el mantenimiento, el monitoreo hidrológico, la atención de pasos críticos y la coordinación entre los países son condiciones necesarias para una navegabilidad sostenible.
La memoria propone desarrollar instrumentos regionales diferenciados para flota, astilleros y navegabilidad. En ese esquema, CAF podría actuar como inversor ancla para atraer capital institucional.
El documento plantea que el desafío ya no es solo dragar o ampliar puertos, sino definir qué nuevas cargas podrían generarse y qué infraestructura hará falta para movilizarlas. Entre las proyecciones figuran:
En el caso de Bolivia, la memoria señala además a la carga en contenedores como una oportunidad poco desarrollada y una alternativa a los corredores hacia el Pacífico.
Según el documento, antes de decidir cuánto dragar, qué puertos ampliar o cuántas embarcaciones sumar, los países deben definir qué cargas podrán incorporarse y cómo coordinarán sus decisiones.