La reducción de turnos en BASF comenzará el 1 de noviembre de 2026 en la planta de General Lagos, al sur de Rosario, según publicó LA NACION el 28 de octubre. La compañía alemana justificó el cambio por la caída de la demanda, la sobrecapacidad regional, la presión sobre los precios y los costos fijos; el Sindicato de Trabajadores Químicos de Rosario advirtió por el impacto sobre el empleo.
El establecimiento fabrica dispersiones poliméricas y aditivos utilizados en pinturas, impermeabilizantes, adhesivos y otros insumos industriales y de la construcción. En el mismo predio funciona un centro de distribución de productos para la protección de cultivos.
La planta reúne alrededor de 150 trabajadores directos e indirectos, de los cuales unos 70 están comprendidos en el convenio químico. BASF no precisó cuántos puestos podrían verse afectados por la reorganización.
En un comunicado, la empresa describió la decisión como una optimización del modelo productivo para fortalecer la competitividad y la sostenibilidad de la operación de dispersiones y resinas en el largo plazo. También aclaró que la medida no implica el cierre de General Lagos y sostuvo que el establecimiento seguirá integrado a su red regional de abastecimiento.
La firma indicó que la atención del mercado continuará con los mismos estándares de calidad, seguridad y servicio. Sobre el personal, señaló que gestionará la transición mediante el diálogo con los representantes de los trabajadores y el acompañamiento a las personas involucradas.
El gremio describió un retroceso de la actividad y señaló que la fábrica pasará de cuatro turnos a tres desde noviembre. Según su versión, la producción había funcionado de lunes a lunes y luego se concentró de lunes a sábado por la mañana.
En la mesa de negociación, siempre de acuerdo con el sindicato, la empresa informó una baja productiva y ofreció un plan de retiros voluntarios con la indemnización legal, un adicional del 20% y seis meses de cobertura de obra social.
Rubén Carroselli, integrante del gremio químico rosarino, afirmó que hubo 13 trabajadores menos en la planta. De acuerdo con su relato, nueve aceptaron retiros voluntarios; cuatro de ellos estaban próximos a jubilarse y, en otros cuatro casos, el dirigente sostuvo que los acuerdos encubrieron despidos. Esas caracterizaciones corresponden a la posición sindical.
El Sindicato de Trabajadores Químicos de Rosario se declaró en estado de alerta y asamblea permanente. La organización anticipó que defenderá los puestos de trabajo y los derechos del personal.
La noticia se inscribe en un contexto de debilitamiento industrial regional: según los datos citados por LA NACION, la industria santafesina cayó 1,9% en agosto y acumuló una baja de 3,3% en lo que iba de 2026. La reducción de turnos anunciada por BASF aún no se había implementado al cierre de esta nota.