Vaca Muerta continúa consolidándose como uno de los principales motores energéticos de la Argentina, con una actividad minera y petrolera que registra un crecimiento superior al 9% anual, según el análisis de datos oficiales realizado por el exministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay. El economista destacó la continuidad de la expansión hidrocarburífera a través de distintas administraciones y planteó la oportunidad de ampliar sus beneficios hacia otros sectores productivos, especialmente mediante inversiones en infraestructura y el fortalecimiento de proveedores locales.
Según informó La Nación, Prat-Gay difundió un análisis basado en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el que examinó la evolución del sector extractivo y su relación con el conjunto de la economía argentina.
El exfuncionario reconoció la importancia del crecimiento petrolero y sostuvo que su desarrollo responde a una trayectoria de inversiones y decisiones sostenidas durante diferentes gobiernos.
“Vaca Muerta es una verdadera política de Estado”, afirmó al destacar la continuidad de la actividad hidrocarburífera.
Esta perspectiva pone de relieve el carácter estratégico de la formación no convencional, que concentra importantes proyectos de producción de petróleo y gas y representa una oportunidad para ampliar la capacidad energética nacional.
De acuerdo con el análisis de Prat-Gay, la actividad minera y petrolera mantiene una expansión superior al 9% anual, un desempeño que contrasta con el estancamiento observado en otras ramas productivas.
Para el economista, esta diferencia plantea el desafío de lograr que el dinamismo energético se traduzca en un crecimiento más extendido de la economía.
En ese sentido, consideró necesario fortalecer los mecanismos que permitan vincular la expansión de Vaca Muerta con la actividad industrial, los servicios y las pequeñas y medianas empresas.
Uno de los principales ejes de esta discusión es el desarrollo de la cadena de valor hidrocarburífera de Neuquén, donde se concentra una parte significativa de las operaciones de la formación.
La provincia impulsa iniciativas destinadas a ampliar la participación de proveedores locales en los proyectos energéticos.
Entre ellas se encuentran las reuniones entre YPF y empresas neuquinas para avanzar en la implementación de la Ley 3338 de Fortalecimiento y Desarrollo de la Cadena de Valor Neuquina.
Esta normativa busca promover la incorporación de compañías provinciales a la actividad petrolera y gasífera, con el objetivo de fortalecer el entramado empresarial y generar nuevas oportunidades comerciales.
La participación de proveedores constituye uno de los aspectos centrales para ampliar los efectos económicos del desarrollo energético.
Las actividades de transporte, mantenimiento, ingeniería, servicios industriales y tecnología representan áreas que pueden beneficiarse de una mayor integración con los proyectos hidrocarburíferos.
En este contexto, Prat-Gay también se refirió a las iniciativas vinculadas con la formación de trabajadores y la inserción laboral dentro del sector.
El economista mencionó las declaraciones del presidente de YPF, Horacio Marín, sobre las oportunidades para los egresados del Instituto Vaca Muerta, una propuesta orientada a la capacitación de recursos humanos para la industria.
La formación técnica y profesional representa un componente relevante para acompañar la expansión de las operaciones y responder a la demanda de personal especializado.
Otro de los desafíos identificados es el fortalecimiento de la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento productivo.
Prat-Gay planteó que los recursos provenientes de las regalías hidrocarburíferas podrían contribuir al financiamiento de obras estratégicas, especialmente en las zonas donde se concentra la actividad.
En ese marco, mencionó el Fondo de Estabilización y Desarrollo del Neuquén (FEDeN), un instrumento provincial creado para administrar parte de los ingresos vinculados con los hidrocarburos.
El exministro cuestionó su suspensión y estimó que, bajo las condiciones consideradas en su análisis, podría canalizar aproximadamente US$175 millones mensuales hacia infraestructura.
La propuesta pone el foco en la posibilidad de utilizar los recursos generados por el sector energético para acompañar el desarrollo territorial y mejorar las condiciones de conectividad.
Una de las localidades mencionadas fue Añelo, considerada un centro operativo fundamental para Vaca Muerta y un punto estratégico para el transporte de equipos, trabajadores y servicios.
El crecimiento de la producción incrementa las necesidades logísticas y plantea oportunidades para ampliar y mejorar la red vial vinculada con las operaciones petroleras.
Prat-Gay también analizó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta destinada a promover proyectos de gran escala mediante incentivos específicos.
El economista sostuvo que, según los indicadores examinados, todavía no identificaba un impacto estadísticamente significativo del régimen sobre el crecimiento sectorial.
Sin embargo, su análisis también destacó que la expansión de Vaca Muerta mantiene una trayectoria sostenida que trasciende los cambios de administración.
Para elaborar sus conclusiones, utilizó series desestacionalizadas del Indec mediante el método X-13 ARIMA, con el objetivo de observar la evolución de la extracción petrolera y los servicios relacionados.
Los resultados, según su interpretación, muestran un crecimiento más marcado en la extracción de petróleo que en determinados servicios de apoyo.
Esta diferencia plantea nuevas oportunidades para fortalecer la integración de empresas proveedoras y ampliar la participación de actividades complementarias.
El debate también involucró al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, al presidente Javier Milei, al ministro Federico Sturzenegger y al titular de YPF, Horacio Marín, quienes expresaron diferencias con las interpretaciones del exfuncionario sobre el alcance económico de Vaca Muerta.
Más allá de esas posiciones, el desarrollo de la formación continúa ocupando un lugar central en la agenda energética y productiva argentina.
El crecimiento sostenido de Vaca Muerta abre una oportunidad para fortalecer la infraestructura, ampliar la participación de las pymes y diversificar las actividades económicas vinculadas con la producción de hidrocarburos.
El desafío hacia adelante será consolidar esa expansión y generar condiciones para que un mayor número de sectores productivos pueda participar de las oportunidades asociadas con el desarrollo energético.