El exministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, destacó la necesidad de aumentar la producción argentina y fortalecer la incorporación de valor agregado como estrategia para impulsar el crecimiento económico. Durante una entrevista con Canal E, difundida en octubre de 2026, el dirigente planteó que Argentina debe promover inversiones, ampliar su capacidad industrial y desarrollar políticas que mejoren la rentabilidad del sector agropecuario. También propuso incrementar el uso de biocombustibles y avanzar hacia acuerdos regionales que generen nuevas oportunidades para los productores.
Según informó Perfil, Domínguez consideró que el país cuenta con capacidades productivas que pueden aprovecharse mediante una estrategia de desarrollo orientada a la industrialización y la generación de riqueza.
“El mayor desafío que tiene la Argentina es aumentar y darle valor agregado a su producción”, afirmó el exfuncionario al analizar las perspectivas del sector.
En ese sentido, sostuvo que fortalecer las actividades vinculadas con la transformación de materias primas permitiría ampliar las posibilidades de crecimiento y desarrollar nuevas oportunidades económicas.
“Me parece que eso es generador de riqueza en la Argentina y generador de nuevos horizontes productivos”, expresó.
La incorporación de valor agregado constituye uno de los ejes de su propuesta, especialmente para actividades vinculadas con la agricultura, la ganadería y las cadenas agroindustriales.
Desde esta perspectiva, Domínguez planteó la importancia de acompañar la producción primaria con procesos industriales que permitan diversificar la oferta de bienes y fortalecer la actividad económica.
Otro de los temas centrales de la entrevista fue el desarrollo de los biocombustibles, una industria que vincula la producción agropecuaria con la generación de energía.
El exministro defendió la necesidad de ampliar los porcentajes obligatorios de mezcla de combustibles convencionales con componentes de origen vegetal.
Además, propuso avanzar hacia una política común dentro del Mercosur, con el objetivo de establecer condiciones regionales que favorezcan la actividad.
“Nosotros estamos convencidos que adquiere un aumento del corte en biocombustible mayor al actual, adquiere una política de Mercosur donde no menos del 15% debería ser el corte”, señaló.
La propuesta apunta a establecer un porcentaje mínimo regional que, según su visión, permitiría generar mayor previsibilidad para las empresas y los productores vinculados con esta cadena de valor.
Domínguez consideró que una política coordinada entre los países del bloque podría ampliar las oportunidades comerciales y fortalecer la planificación de inversiones.
“Me parece que eso le genera mayor previsibilidad a los productores”, explicó.
En relación con el proyecto legislativo que contempla un corte de biodiésel de hasta el 10%, el exfuncionario sostuvo que sería conveniente avanzar hacia un porcentaje superior.
“Me parece que es un error, yo creo que hay que aumentar el corte y que hay que ir a un corte Mercosur”, afirmó.
El dirigente también expresó su preocupación por el impacto que determinadas modificaciones regulatorias podrían tener sobre las pequeñas empresas productoras de biodiésel.
En particular, mencionó la situación de las empresas no integradas de la provincia de Buenos Aires, que participan en la elaboración de biocombustibles y enfrentan condiciones diferentes a las de los grandes grupos industriales.

Según su análisis, una reforma del régimen debería contemplar las características de estos establecimientos para acompañar su continuidad y desarrollo.
Domínguez destacó especialmente el papel de las pequeñas plantas y extrusoras que forman parte de la cadena productiva regional.
La discusión sobre biocombustibles se relaciona con la posibilidad de ampliar el aprovechamiento industrial de materias primas agrícolas y generar nuevos mercados para la producción nacional.
Desde esa perspectiva, el exministro considera que una mayor participación de estos combustibles podría contribuir a fortalecer la integración entre el agro y la industria.
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la importancia de los acuerdos comerciales internacionales para el desarrollo productivo argentino.
Domínguez sostuvo que las negociaciones con otros países deben permitir ampliar mercados y generar oportunidades para los sectores exportadores.
En particular, defendió las características del sistema ganadero argentino y destacó su capacidad para ofrecer productos de calidad.
“No se puede ver bien cuando pongan condiciones de esta forma de producir, y además yo estoy convencido de que los argentinos producimos muy bien y que nuestra ganadería pastoral es una ganadería de excelencia”, expresó.
El exfuncionario planteó que Argentina debe fortalecer su estrategia diplomática para abordar las diferencias comerciales y defender sus capacidades productivas.
En ese sentido, consideró que los acuerdos internacionales deben funcionar como herramientas para ampliar la actividad económica y no como restricciones al desarrollo de las empresas nacionales.
“Los intercambios comerciales o los acuerdos comerciales también no pueden ser para perjudicar a la producción, tienen que ser para que la producción crezca y se amplíen los horizontes, no un obstáculo”, sostuvo.
La visión presentada por Domínguez vincula la apertura de mercados con la necesidad de fortalecer la producción local y mejorar las condiciones de competitividad.
También destacó la importancia de contar con políticas que permitan proyectar inversiones y sostener el crecimiento de las cadenas agroindustriales.
Durante la entrevista, el exministro se refirió además a la experiencia de Brasil y a la importancia de construir acuerdos políticos y económicos de largo plazo.
Al analizar el escenario brasileño, señaló que la estabilidad institucional y la definición de objetivos compartidos pueden contribuir a sostener estrategias nacionales de desarrollo.
“Argentina necesita mirar ese modelo de acuerdo nacional, tener un proyecto propio de desarrollo donde lo importante sea lo que le pasa a cada uno de los habitantes”, afirmó.
En su análisis, la construcción de consensos aparece como un elemento relevante para establecer prioridades productivas y fortalecer la planificación económica.
Las declaraciones de Domínguez reflejan una propuesta centrada en aumentar la producción, impulsar la industrialización, ampliar el uso de biocombustibles y desarrollar nuevos mercados internacionales.
Desde esta perspectiva, el crecimiento argentino requiere combinar inversiones, políticas productivas y acuerdos comerciales que permitan aprovechar las capacidades del sector agropecuario.
El objetivo planteado por el exministro es transformar el potencial productivo del país en mayores oportunidades de desarrollo económico, generación de valor agregado y fortalecimiento de las economías regionales.