El presidente de la Nación, Javier Milei, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, encabezaron este 28 de octubre la inauguración oficial de la expansión de la planta Fénix 1B y del nuevo yacimiento Sal de Vida, dos desarrollos mineros en la Puna catamarqueña operados por la firma internacional Rio Tinto que demandaron una inversión conjunta de USD 1.400 millones para potenciar la capacidad exportadora de litio de la Argentina.
El encuentro, que contó con la presencia del Chief Executive de la compañía, Simon Trott, marcó la puesta en marcha formal de ambos desarrollos en la provincia. Ambos proyectos alcanzaron su primera producción durante el segundo trimestre del año, situándose por delante de los plazos estipulados originalmente, y actualmente transitan el proceso gradual de incremento operativo (ramp-up). Una vez que las instalaciones alcancen su escala plena, aportarán 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) a la oferta del país, fortaleciendo la inserción local en las cadenas globales de suministros para la transición energética.
Durante la visita a las instalaciones de Fénix, las autoridades recorrieron los sectores productivos junto a ejecutivos de la multinacional, proveedores de la industria, trabajadores y referentes de comunidades locales e indígenas. El jefe de Estado valoró el avance del emprendimiento y ponderó las condiciones macroeconómicas impulsadas por la gestión nacional para atraer capitales internacionales de gran envergadura.
“La expansión del proyecto Fénix es un hito histórico que muestra el potencial que tiene el sector minero. Esto fue posible gracias a que el país volvió a incentivar la producción de los recursos más importantes para el mundo moderno”, sostuvo Javier Milei. En esa misma línea, el mandatario agregó: “Es un orgullo que una empresa de semejante envergadura vuelva a ver a nuestro país como un socio confiable y vuelva a invertir en nuestra tierra, validando las decisiones que tomamos en estos últimos años”.
Por su parte, el gobernador Raúl Jalil destacó el impacto distributivo de las herramientas regulatorias vigentes para incentivar el desembolso de capitales privados en el territorio federal. El mandatario provincial vinculó la aceleración de las obras con las certidumbres jurídicas y los esquemas tributarios que facilitan la llegada de fondos a las economías regionales.
“El RIGI nos ha dado la posibilidad de que se aceleren todas las inversiones”, afirmó Raúl Jalil. Asimismo, el gobernador remarcó la importancia del esquema para el interior del país: “sobre todo, el RIGI nos da federalismo, porque generamos empleo e inversiones en la provincia. Cuando uno crece con sus recursos propios, genera empleo genuino, puede diversificar la matriz económica, generar turismo, hacer caminos”.
La jornada inaugural coincidió con la conmemoración del Día del Empleado Minero en el país, fecha en la que las autoridades gubernamentales hicieron un reconocimiento a la labor de los operarios de la región cordillerana.
En tanto, el máximo responsable ejecutivo de la corporación minera, Simon Trott, enfatizó el alcance estético y operativo de la jornada para el plan global de la empresa. “Hoy es un día de orgullo para Rio Tinto y un hito clave para la industria del litio en la Argentina, ya que consolidamos nuestra posición como uno de los principales proveedores a nivel mundial. Ha sido un honor recibir al presidente Milei, al gobernador Jalil y a las autoridades nacionales y provinciales, a quienes agradezco su presencia para reconocer el gran trabajo que hubo detrás de la construcción de Fénix 1B y de Sal de Vida”, expresó el directivo.
Trott detalló además las proyecciones globales del grupo y la posición estratégica del Noroeste Argentino. “Estos dos proyectos se sostienen en casi tres décadas de producción de litio en Catamarca y en la experiencia y el conocimiento técnico de nuestro personal en Argentina. Demuestran nuestra capacidad de ejecución de proyectos líder en la industria, mientras avanzamos con disciplina hacia nuestro objetivo global de alcanzar una capacidad de producción anual de 200.000 toneladas de carbonato de litio equivalente para 2028”, aseguró.
El ejecutivo concluyó remarcando la contribución de la cadena productiva local en este hito de la industria extractiva. “La concreción de estos proyectos refleja la dedicación de nuestra gente, la capacidad de los proveedores argentinos y el trabajo conjunto con las comunidades y los gobiernos locales. Ahora nuestro foco está puesto en incrementar la producción de manera segura, abastecer con litio de alta calidad a nuestros clientes y generar valor a largo plazo para nuestros accionistas y para la Argentina”, concluyó Simon Trott.
El proyecto Fénix inició sus operaciones comerciales en 1997, convirtiéndose en el primer desarrollo de su tipo en el territorio nacional. La reciente ampliación denominativa Fénix 1B añade 10.000 toneladas adicionales de capacidad técnica anual de LCE a la planta original, elevando el volumen nominal global de la instalación a aproximadamente 40.000 toneladas al año. Por su parte, el yacimiento Sal de Vida, emplazado a unos 60 kilómetros al noreste de Fénix, representa un desarrollo independiente diseñado para aportar 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio.
Las unidades en funcionamiento integran la plataforma operativa de Rio Tinto en la Argentina, con presencia en las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta, donde la compañía también impulsa el proyecto Rincón. La proyección financiera contempla destinar un 70% de una inversión global estimada en USD 4.000 millones para la contratación directa de proveedores y bienes de origen nacional.