La industria argentina de tractores enfrenta un escenario complejo para Pauny, la fabricante radicada en Las Varillas, Córdoba, que registra obligaciones financieras elevadas y una reducción de las ventas. Según informó Bichos de Campo el 28 de octubre de 2026, la empresa acumulaba una deuda estimada en 32.000 millones de pesos, en un contexto de dificultades para sostener el ritmo habitual de actividad.
La cifra difundida por la publicación incluye alrededor de 30.800 millones de pesos de deuda bancaria, principalmente con el Banco Nación, y más de 1.000 millones vinculados con 146 cheques rechazados. Estos datos describen una situación financiera delicada, aunque por sí solos no permiten afirmar que la empresa haya llegado a un colapso definitivo.
La compañía también afrontaría atrasos salariales y compromisos pendientes con proveedores. La nota original mencionó que una cooperativa eléctrica habría recibido cheques devueltos por unos 500.000 dólares y que la actividad de Pauny sostiene una red de entre 30 y 40 proveedores locales. El alcance y la evolución de esas obligaciones requieren información empresarial y judicial actualizada.
Los indicadores comerciales citados muestran una contracción pronunciada. En septiembre de 2026 se habrían patentado 24 tractores de la marca, mientras que el acumulado del año llegaba a 316 unidades, un 28% menos que en el mismo período de 2025. En años de mayor actividad, Pauny había alcanzado ritmos de producción de alrededor de 2.000 unidades anuales y niveles mensuales de entre 180 y 200 tractores.
A esa caída se suma la competencia de equipos importados, en particular de origen chino. Un concesionario regional citado por Bichos de Campo habría comercializado cerca de 50 tractores Lovol durante el último año. Ese dato ilustra la presencia de nuevas alternativas, aunque no representa el volumen total de importaciones ni permite atribuir toda la contracción de Pauny a esa competencia.
El desempeño del sector también depende del financiamiento disponible para los productores, la inversión agropecuaria, los precios relativos y las condiciones de acceso a maquinaria. La oferta importada puede ampliar las alternativas de compra, al tiempo que plantea desafíos para fabricantes locales que enfrentan costos y obligaciones financieras.
La publicación informó que se había fijado una audiencia de conciliación laboral para las 9.30 del día siguiente a la nota, en la delegación de Las Varillas del Ministerio de Trabajo. Al tratarse de una instancia posterior a la fecha de publicación, su resultado no se da por confirmado aquí.
La situación de Pauny merece seguimiento por su peso industrial y por los puestos de trabajo directos e indirectos que genera en la región. Para dimensionar su evolución será necesario conocer el resultado de las negociaciones laborales, la regularización de obligaciones y la respuesta comercial de la empresa. La información disponible describe dificultades relevantes, pero no confirma que la fábrica haya cesado sus operaciones.