La nueva terminal de Bariloche quedará en manos de una empresa privada por 15 años, según el pliego que el intendente Walter Cortés envió al Concejo Deliberante. El proyecto se conoció el miércoles 28 de octubre de 2026 en San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro.
La terminal de Bariloche se levanta sobre la avenida Esandi, a pocos metros de la Circunvalación (Ruta 40). La obra está a cargo del Gobierno de Río Negro, con una inversión estimada de unos $19.000 millones, y su finalización está prevista para noviembre de 2026.
Será la primera vez que Bariloche entregue la operación de su terminal a un tercero. Hasta ahora, el servicio estuvo a cargo del municipio.
El contrato abarca la administración, la operación y la explotación comercial del edificio. El plazo de 15 años podrá extenderse otros cinco por acuerdo entre las partes.
La empresa gestionará las dársenas, las boleterías, las encomiendas y los servicios conexos. También explotará las áreas comerciales: locales, estacionamiento, publicidad y servicios al pasajero.
La terminal de Bariloche tendrá 24 dársenas cubiertas y 24 boleterías. El concesionario deberá hacerse cargo del mantenimiento integral del inmueble y de sus instalaciones durante todo el contrato, y las mejoras que realice pasarán al patrimonio municipal.
El requisito excluyente es acreditar al menos 10 años de experiencia en la operación de terminales de transporte de pasajeros. Si la oferente es una sociedad, también deberá tener al menos 10 años desde su constitución.
Podrán presentarse empresas nacionales y extranjeras. Las firmas del exterior deberán asociarse en una unión transitoria con una empresa argentina.
Cada oferta deberá incluir una garantía de $80 millones y el libre deuda de tributos municipales, provinciales y nacionales.
El canon se calculará sobre los servicios esenciales: el toque de dársena que paga cada empresa de transporte por ingreso y egreso de sus unidades, y la descarga de sanitarios de los vehículos. Los oferentes propondrán un porcentaje fijo sobre esa facturación, con un mínimo del 1%.
Los ingresos por locales, estacionamiento y otras áreas de explotación libre no integran la base de cálculo. Esa libertad comercial busca hacer atractiva la propuesta para los operadores.
Una comisión de preadjudicación evaluará las propuestas. La oferta técnica pesará un 60% y el canon un 40%. Dentro de la parte técnica, la experiencia operativa acreditada es el criterio de mayor puntaje.
El pliego debe ser aprobado por el Concejo Deliberante antes del llamado a licitación. Cortés prevé recibir el edificio de manos de la Provincia en noviembre de 2026.
Para una ciudad cuya economía gira en torno al turismo, la terminal de Bariloche será una de las principales puertas de entrada de visitantes y una nueva oportunidad para el comercio y los servicios vinculados al transporte.