Profertil proyecta construir una segunda planta industrial en Bahía Blanca para más que duplicar su producción de urea y ampliar su participación en el mercado sudamericano de fertilizantes. La iniciativa fue destacada por Mariano Bosch, cofundador y CEO de Adecoagro, durante la 46ª edición de APLA Anual, realizada en Buenos Aires, donde señaló que el aprovechamiento del gas natural de Vaca Muerta permitirá fortalecer la competitividad industrial argentina y responder a una demanda regional que actualmente depende de las importaciones.
Según informó El Economista, el proyecto busca aprovechar la disponibilidad de gas natural, la infraestructura logística y las capacidades industriales existentes en Bahía Blanca para incrementar la producción de fertilizantes y mejorar las condiciones de abastecimiento del sector agropecuario.
La ampliación representa una oportunidad para fortalecer la industria nacional y posicionar a la Argentina como un proveedor competitivo dentro del mercado sudamericano.
“La nueva planta de Profertil nos permitirá más que duplicar la producción de urea”, afirmó Bosch durante su exposición ante referentes de la industria petroquímica latinoamericana.
La demanda regional constituye uno de los principales fundamentos económicos del proyecto.

De acuerdo con las estimaciones presentadas por el ejecutivo, Sudamérica importa aproximadamente 10 millones de toneladas de urea por año, un volumen que refleja las oportunidades existentes para ampliar la producción regional.
La urea es uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura y cumple una función fundamental en la nutrición de los cultivos y la productividad de los sistemas agrícolas.
La dependencia de las importaciones abre posibilidades para que productores regionales incrementen su participación en el abastecimiento de los mercados sudamericanos.
En ese escenario, Profertil busca aprovechar las condiciones energéticas de la Argentina para desarrollar una estructura productiva capaz de competir con los fertilizantes provenientes de otros países.
“Estamos convencidos de que desde Bahía Blanca vamos a ser los low-cost producers de urea en la región”, sostuvo el CEO de Adecoagro.
El gas natural de Vaca Muerta aparece como una de las principales ventajas competitivas para la expansión de Profertil.
La producción de urea requiere gas natural como materia prima fundamental, por lo que su disponibilidad y costo tienen una influencia directa sobre la competitividad industrial.
El desarrollo de los recursos gasíferos argentinos ofrece la posibilidad de contar con abastecimiento para proyectos productivos de largo plazo.
Bosch destacó que la Argentina dispone de recursos suficientes para impulsar esta actividad durante décadas, lo que permitiría sostener inversiones industriales y fortalecer la producción nacional de fertilizantes.
La construcción de una segunda planta permitiría transformar el potencial energético de Vaca Muerta en una mayor capacidad de producción industrial.
La iniciativa apunta a incrementar la oferta local y ampliar las oportunidades comerciales en países sudamericanos que actualmente importan grandes cantidades de urea.
Además, una mayor producción nacional podría contribuir a reducir la necesidad de adquirir fertilizantes en el exterior, siempre que las condiciones comerciales y de abastecimiento resulten competitivas.
La ubicación de Profertil en Bahía Blanca constituye otro factor estratégico para el desarrollo del proyecto.
La ciudad cuenta con infraestructura industrial y conexiones gasíferas que favorecen las operaciones del sector petroquímico.
Estas condiciones representan una ventaja para ampliar las instalaciones existentes y aprovechar las capacidades técnicas acumuladas por la compañía.
La disponibilidad de infraestructura también puede contribuir a optimizar procesos y mejorar la eficiencia de las operaciones industriales.

“Estoy convencido de que vamos a ser muy competitivos”, expresó Bosch al referirse al potencial del complejo productivo.
La logística será otro componente determinante para alcanzar los objetivos de competitividad de Profertil.
El ejecutivo planteó que la eficiencia no debe limitarse al proceso de fabricación, sino que también debe extenderse al transporte y la distribución del fertilizante.
Desde la salida de la planta hasta su llegada al establecimiento agropecuario, existen diferentes costos que influyen sobre el precio final que paga el productor.
Por ese motivo, la empresa considera importante analizar toda la cadena de abastecimiento para identificar oportunidades de mejora.
La reducción de los costos logísticos podría contribuir a ofrecer fertilizantes más competitivos para el agro argentino.
Una distribución eficiente permite mejorar las condiciones de acceso a insumos estratégicos y fortalecer la capacidad productiva del sector agrícola.
En este sentido, Bosch vinculó la competitividad de la industria de fertilizantes con el desempeño general de la producción agropecuaria y energética.
“Si nosotros somos competitivos en toda la cadena, vamos a tener una urea más competitiva para el productor en el campo y vamos a tener un país mucho más competitivo para producir alimentos y también energía”, afirmó.
La ampliación de Profertil se inscribe en una estrategia orientada a fortalecer la integración entre la producción energética, la industria petroquímica y el sector agropecuario.
El aprovechamiento del gas natural como insumo industrial representa una oportunidad para agregar valor a los recursos energéticos argentinos.
En lugar de limitar su utilización al abastecimiento energético, el desarrollo de la industria de fertilizantes permite transformar el gas en productos destinados a sostener la actividad agrícola.
Esta integración podría ampliar las oportunidades de crecimiento industrial y mejorar la participación argentina en las cadenas de valor regionales.
La presentación del proyecto se realizó durante APLA Anual, el encuentro organizado por la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana, que reúne a representantes de empresas y organizaciones del sector para analizar tendencias, inversiones y oportunidades de negocios.
En ese marco, Bosch destacó la importancia de combinar recursos energéticos, infraestructura y eficiencia operativa para construir una producción competitiva a escala regional.
La segunda planta de Profertil representa una apuesta por ampliar la capacidad industrial argentina y aprovechar el crecimiento del mercado sudamericano de fertilizantes.
Con una demanda regional estimada en 10 millones de toneladas importadas anualmente, la compañía identifica oportunidades para incrementar su producción y fortalecer su presencia comercial.
El proyecto busca consolidar a Bahía Blanca como un centro estratégico para la fabricación de urea, mediante el aprovechamiento del gas de Vaca Muerta y la optimización de los costos industriales y logísticos.