La empresa china CATL, considerada el mayor fabricante mundial de baterías, desembarcó en Argentina con una oficina propia y una estrategia orientada al almacenamiento energético, la minería, la industria y los centros de datos. La compañía ya suministra tecnología para dos proyectos eléctricos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y busca ampliar su participación en nuevas iniciativas de infraestructura energética.
La estrategia fue presentada en Buenos Aires por Ray See, presidente ejecutivo de CATL para las Américas; Lucas Ponce, responsable de la operación argentina; y Harry Lau, gerente general para América Latina, durante un encuentro con periodistas y representantes del sector energético.
Según informó La Nación, en una nota de Agustín Maza, la compañía inició sus operaciones locales con una estructura integrada por profesionales de ventas, ingeniería y gestión de proyectos, destinada a acompañar la instalación y el funcionamiento de sus sistemas de almacenamiento.
El principal foco de CATL en Argentina son los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, conocidos como BESS, una tecnología que permite guardar electricidad para utilizarla cuando aumenta la demanda o cuando disminuye la generación de fuentes renovables.
Estos equipos pueden complementar el funcionamiento de parques solares y eólicos, además de contribuir a mejorar la capacidad de respuesta de las redes eléctricas durante los períodos de mayor consumo.
La empresa ya participa como proveedora tecnológica en los proyectos Nuevo Puerto y Central Costanera, adjudicados a Central Puerto dentro del programa AlmaGBA.

Ambas iniciativas suman una potencia de 205 megavatios (MW) y están destinadas a fortalecer el abastecimiento eléctrico del área metropolitana.
El proyecto Nuevo Puerto contempla una capacidad de 150 MW y cuenta con un contrato de abastecimiento de 15 años con Edenor.
Según la información presentada por la compañía, la obra registra un avance cercano al 80% y tiene previsto comenzar su operación comercial a mediados de diciembre.
Por su parte, Central Costanera tendrá una potencia de 55 MW y prestará servicios a Edesur.
La incorporación de estos sistemas busca mejorar la disponibilidad de electricidad durante los picos de consumo del verano y el invierno, al mismo tiempo que contribuye a aliviar la exigencia sobre la infraestructura de distribución.
La estrategia de CATL también contempla nuevas oportunidades vinculadas con el programa AlmaSADI, que prevé extender la instalación de baterías a otros puntos del sistema eléctrico argentino.
Lucas Ponce explicó que la compañía mantuvo conversaciones con las 35 empresas participantes de esa licitación para presentar sus soluciones tecnológicas.
Sin embargo, aclaró que el proceso todavía se encontraba en una etapa inicial.
Más allá de la infraestructura eléctrica, CATL identifica a la minería y los centros de datos como dos sectores estratégicos para su crecimiento en Argentina.

Ambas actividades requieren un suministro energético estable y, en determinados casos, sistemas capaces de almacenar electricidad durante períodos prolongados.
En ese contexto, la empresa busca desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades de las operaciones mineras, los establecimientos industriales y la infraestructura digital.
Ponce afirmó: “Estamos mirando muy fuerte a los data centers y la minería, con productos específicos para este segmento que viene para los próximos años”.
La compañía también proyecta incorporarse a la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) durante el próximo año, con el objetivo de fortalecer su vinculación con las empresas del sector.
Entre las tecnologías que ofrece CATL se encuentran las baterías de sodio, una alternativa que permite reducir la dependencia del litio en determinadas aplicaciones.
Según la empresa, estos equipos presentan características que podrían resultar útiles para operaciones ubicadas en regiones de bajas temperaturas o alejadas de los principales centros de consumo.
Las soluciones de almacenamiento también podrían complementar proyectos solares en el norte argentino y parques eólicos en la Patagonia, donde la generación eléctrica depende de las condiciones climáticas.
La expansión local forma parte de una estrategia regional que incluye a Chile, Brasil y México.
Harry Lau señaló que CATL acumula más de 15 gigavatios hora en proyectos adjudicados en América Latina, un volumen que refleja la participación de la compañía en el desarrollo regional del almacenamiento energético.
Fundada en 2011, la empresa alcanzó en 2017 el liderazgo mundial como proveedora de celdas para vehículos eléctricos y, desde 2021, encabeza los envíos de baterías destinadas al almacenamiento de energía.
En 2025 registró ingresos por 423.700 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente US$ 61.410 millones, y sus baterías equipan cerca de 30 millones de vehículos, según los datos difundidos por la compañía.
CATL cotiza en los mercados bursátiles de Shenzhen y Hong Kong y continúa ampliando sus operaciones internacionales.
En Argentina, la empresa también mantiene vínculos comerciales con Edison, Newsan y Rowing, mientras analiza oportunidades de colaboración con socios locales.
Ray See explicó que la estrategia de expansión se desarrolla mediante proyectos individuales y acuerdos que permitan compartir conocimientos con empresas del mercado argentino.
El ejecutivo también identificó oportunidades vinculadas con la modernización de las redes eléctricas y el crecimiento de las energías renovables.

La presentación de CATL en Buenos Aires reunió a representantes del sector energético y financiero, entre ellos Fernando Bonnet, CEO de Central Puerto, y Juan Luchilo, gerente general de Cammesa.
También participaron referentes de Santander, Bank of China, ICBC, Balanz y la Corporación Financiera Internacional, quienes analizaron alternativas de financiamiento para proyectos de almacenamiento.
La llegada de CATL incorpora un nuevo proveedor internacional al mercado argentino de soluciones energéticas, en un contexto de creciente interés por tecnologías que permitan complementar la generación renovable y mejorar la disponibilidad de electricidad.
Con proyectos en marcha en el AMBA y nuevas oportunidades en evaluación, la compañía busca consolidar su presencia en Argentina mediante el desarrollo de sistemas de baterías para la infraestructura eléctrica, la minería, la industria y los centros de datos.