El salmón Chinook en la Patagonia tiene un origen más complejo de lo que se suponía. Un estudio genético realizado por investigadores del CONICET identificó que la población silvestre establecida en el río De las Vueltas, en Santa Cruz, presenta una composición de origen mixto, con una fuerte afinidad con poblaciones naturalizadas de Chile y aportes de peces de la cuenca del río Santa Cruz.
El hallazgo permite reconstruir parte de las rutas de dispersión de esta especie originaria del Pacífico norte, que se expandió por distintos cursos de agua de la región. La investigación señala que su avance no responde a una única vía de colonización, sino a una combinación de movimientos oceánicos, conexiones entre poblaciones y posteriores procesos de expansión dentro de las cuencas patagónicas.
El trabajo fue desarrollado por un equipo integrado por investigadores del Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus-CONICET) y del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), entre otras instituciones. Los resultados fueron publicados en octubre de 2025 en la revista científica Frontiers in Marine Science, bajo el título Between oceans: stepping-stone dispersal and the Pacific-to-Atlantic expansion of Chinook salmon across Patagonia.
Para reconstruir la historia de estos peces, los investigadores utilizaron marcadores genéticos de alta resolución. El análisis incluyó muestras de tejido de 70 ejemplares recolectados en el río De las Vueltas durante 2014 y 2015, que fueron comparadas con información genética de poblaciones de origen y de otras regiones donde el Chinook también logró establecerse.
La metodología permitió identificar relaciones entre poblaciones que no pueden determinarse únicamente a partir de la ubicación de los ejemplares o de sus características físicas.
Uno de los resultados más relevantes fue la fuerte afinidad genética entre los salmones del río De las Vueltas y poblaciones naturalizadas de la región chilena de Aysén. En particular, los investigadores encontraron similitudes con ejemplares de los ríos Cobarde y Vargas.
El análisis también detectó aportes menores de poblaciones que ya estaban establecidas en la cuenca del río Santa Cruz.
La combinación de esos linajes indica que la población del río De las Vueltas tiene un origen mixto. Esto significa que su establecimiento no se explicaría exclusivamente por la expansión gradual de salmones desde un curso de agua cercano, sino que también habría involucrado episodios de dispersión a mayor distancia.
Los resultados son compatibles con desplazamientos oceánicos o conexiones a través de la cordillera, seguidos por una expansión secundaria dentro de la propia cuenca del Santa Cruz. Sin embargo, el estudio no atribuye todo el proceso a una única ruta de dispersión.
Esta reconstrucción aporta información para comprender la capacidad de colonización del Chinook en el sur de Sudamérica y las conexiones que pueden establecerse entre poblaciones de distintas cuencas.
El salmón Chinook tiene un ciclo de vida que alterna entre los ambientes fluviales y marinos. Los ejemplares adultos ingresan a los ríos para reproducirse, mientras que los juveniles migran al océano, donde permanecen durante una parte importante de su desarrollo.
Aunque estos salmones suelen regresar al río en el que nacieron para reproducirse, algunos individuos pueden dispersarse hacia otros ambientes. Cuando encuentran condiciones adecuadas, pueden iniciar nuevas poblaciones y contribuir a la expansión de la especie.
Esa capacidad de desplazamiento ayuda a explicar por qué el Chinook pudo establecerse en diferentes sistemas fluviales de la Patagonia y por qué su presencia no puede analizarse considerando cada río de manera aislada.
Los investigadores destacan que las conexiones entre poblaciones y las rutas de colonización son elementos centrales para comprender la expansión de esta especie en la región.
La investigación identifica a la cuenca del río Santa Cruz como un espacio relevante dentro de la red de expansión del Chinook. Allí confluyen linajes de distintos orígenes y se generan condiciones para que la especie pueda continuar dispersándose hacia otros sistemas fluviales.
La información genética permite distinguir poblaciones según su procedencia y reconstruir las relaciones que mantienen entre sí. Esta diferenciación resulta importante para las estrategias de gestión, porque conocer dónde se capturan los ejemplares no alcanza para comprender completamente la dinámica de expansión.
También es necesario determinar qué poblaciones están conectadas y cuáles son los cursos de agua que podrían funcionar como puntos de dispersión hacia nuevos ambientes.
En ese sentido, el estudio aporta herramientas para identificar áreas estratégicas y mejorar el conocimiento sobre la distribución de una especie exótica invasora que plantea desafíos para los ecosistemas nativos.
El avance del Chinook por los ríos patagónicos, incluidos los sistemas del Limay y el Negro, genera interrogantes sobre sus efectos y sobre las alternativas para gestionar su presencia.
La investigación no propone una solución única para controlar la especie ni determina por sí sola qué medidas deben aplicarse en cada cuenca. Su contribución está en aportar evidencia sobre el origen de las poblaciones, sus conexiones y los posibles mecanismos que explican su dispersión.
En una región donde los sistemas fluviales se vinculan con ambientes del Pacífico y del Atlántico, comprender el recorrido de estos salmones constituye un insumo para anticipar nuevos procesos de colonización y orientar futuras decisiones de manejo.
La genética, en este caso, permite reconstruir una historia que no resulta visible a partir de la observación de los peces: la de las conexiones entre poblaciones que contribuyeron a la expansión del Chinook en la Patagonia.