La campaña de girasol 2026/27 registra una mejora en la condición hídrica de los lotes implantados: más del 75% presenta una disponibilidad de agua adecuada u óptima, mientras que la siembra cubre casi el 60% de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo. El relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires también identifica excesos de humedad en el sur del área agrícola y daños por aves en sectores de Santa Fe y Córdoba, según publicó AgroNoa el 4 de noviembre de 2026.
El panorama general es favorable en cuanto a la disponibilidad de agua, aunque las condiciones no son homogéneas entre regiones. Los excesos hídricos dificultan el ingreso de maquinaria y provocan demoras en las labores respecto del avance promedio de las últimas cinco campañas.
La evolución fenológica también presenta diferencias. Mientras que en el NEA una parte importante del cultivo ya ingresó en floración, en el centro y sur del área agrícola predominan los lotes en etapas iniciales de desarrollo.
Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, más del 75% del área de girasol en pie presenta una condición hídrica adecuada u óptima.
La mejora de la disponibilidad de humedad constituye un factor favorable para el desarrollo del cultivo, aunque los técnicos advierten sobre focos de excesos hídricos en el sur del área agrícola. En esas zonas, la saturación de los suelos limita la transitabilidad y genera demoras considerables frente al ritmo promedio de las últimas cinco campañas.
De esta manera, la campaña combina una buena condición hídrica en la mayor parte de los lotes implantados con dificultades localizadas para completar las tareas de siembra.
Otro de los factores señalados por los técnicos es la elevada presencia de aves en sectores de Santa Fe y Córdoba.
Los daños afectan el stand de plantas y, en algunos establecimientos, obligaron a realizar resiembras para recuperar la implantación. Este problema requiere seguimiento porque la pérdida de plantas puede modificar la densidad lograda y la uniformidad de los lotes.
La situación no se presenta de manera generalizada en toda el área agrícola, sino que corresponde a sectores puntuales identificados durante el relevamiento.
El estado fenológico muestra un comportamiento diferente entre las principales zonas productoras.
En el NEA, cerca del 40% del cultivo ya transita desde floración en adelante. Se trata de una región donde la implantación comenzó antes y los lotes presentan un mayor grado de desarrollo.
En cambio, en el centro y sur del área agrícola la mayoría de los cuadros permanece entre emergencia y expansión de hojas. Los técnicos atribuyen este ritmo más lento a la continuidad de las bajas temperaturas, que reducen la velocidad de crecimiento de las plantas.
Estas diferencias regionales serán importantes para el seguimiento de la campaña, ya que los cultivos atraviesan etapas fenológicas distintas y, por lo tanto, tienen requerimientos y condiciones de exposición ambiental diferentes.
La superficie proyectada para el girasol argentino en 2026/27 asciende a 3,1 millones de hectáreas. Con casi el 60% del área implantada, la campaña avanza con una condición hídrica adecuada u óptima en más de tres cuartas partes de los lotes en pie.
Sin embargo, los excesos de agua en el sur, los daños por aves en sectores de Santa Fe y Córdoba y las bajas temperaturas que ralentizan el desarrollo en el centro y sur constituyen factores que requieren seguimiento.
La evolución del cultivo dependerá de las condiciones ambientales durante las próximas etapas y de la posibilidad de completar la implantación en las zonas que todavía presentan dificultades operativas.