Representantes del sector empresarial de Chile propusieron una estrategia de cooperación con Argentina y Estados Unidos para facilitar la exportación de minerales argentinos a través de puertos del océano Pacífico. La iniciativa busca aprovechar la experiencia minera chilena, desarrollar corredores logísticos y promover inversiones en infraestructura para acompañar la expansión de los proyectos de cobre, litio, oro y plata en territorio argentino.
La propuesta surge en un contexto de mayor interés por los recursos minerales de Argentina y apunta a establecer mecanismos de integración productiva entre ambos países.
Uno de los principales objetivos es utilizar la infraestructura y la experiencia acumulada por Chile para mejorar las condiciones de transporte y comercialización de minerales argentinos hacia los mercados internacionales.
El presidente ejecutivo del Consejo Minero de Chile, Joaquín Villarino, destacó la importancia de construir alianzas entre empresas de ambos países para aprovechar las oportunidades que presenta el desarrollo de nuevos yacimientos.
La entidad representa a grandes compañías mineras que operan en territorio chileno, cuyas empresas asociadas concentran aproximadamente el 94% de la producción de cobre del país.
Villarino planteó que Argentina podría beneficiarse del conocimiento técnico y de las capacidades industriales desarrolladas por Chile durante décadas de actividad minera.
El dirigente consideró que la cooperación entre proveedores industriales, compañías extractivas y organismos públicos permitiría acelerar el desarrollo de proyectos y fortalecer las cadenas regionales de valor.
También señaló que contar con importantes reservas minerales no garantiza por sí solo la puesta en funcionamiento de nuevas operaciones, debido a la necesidad de infraestructura, financiamiento, tecnología y servicios especializados.
En ese escenario, la integración entre Argentina y Chile aparece como una alternativa para complementar recursos naturales con experiencia industrial y logística.

Por su parte, la gerente general de AmCham Chile, Fernanda Soza, propuso avanzar hacia una alianza que también incorpore a Estados Unidos como potencial inversor en infraestructura estratégica.
La iniciativa contempla el desarrollo de sistemas de abastecimiento de agua, caminos, instalaciones mineras y corredores de transporte que permitan conectar los yacimientos argentinos con terminales portuarias chilenas.
El acceso al océano Pacífico podría ofrecer una alternativa logística para determinados proyectos mineros ubicados en regiones cercanas a la cordillera de los Andes, especialmente aquellos orientados a mercados asiáticos.
Sin embargo, la viabilidad de estos corredores dependerá de factores como las distancias, los costos de transporte, la infraestructura disponible y las condiciones comerciales de cada emprendimiento.
La propuesta empresarial plantea una distribución de funciones en la que Chile aportaría su experiencia en infraestructura minera y Estados Unidos podría participar mediante inversiones en obras estratégicas.
Argentina, por su parte, contribuiría con sus recursos minerales y los proyectos que actualmente se encuentran en distintas etapas de exploración, evaluación y desarrollo.
Entre los activos que despiertan interés internacional se encuentran los grandes yacimientos de cobre de San Juan y los proyectos de litio del Noroeste Argentino, regiones que concentran importantes oportunidades para la actividad minera.
La expansión de estas iniciativas requiere inversiones en energía, transporte, abastecimiento de agua y equipamiento industrial para garantizar su funcionamiento a gran escala.
En ese contexto, la posibilidad de establecer corredores internacionales permitiría evaluar nuevas alternativas para conectar las áreas productivas con los destinos de exportación.
El planteo también se relaciona con el crecimiento reciente de la actividad minera argentina.
De acuerdo con los datos mencionados en la información difundida, el sector registró un incremento interanual del 9,5% en abril, mientras que las exportaciones mineras acumuladas durante 2026 alcanzaron los US$4.742 millones, aproximadamente un 75% más que en el período comparable del año anterior.
Estos indicadores reflejan una mayor actividad comercial y contribuyen a explicar el interés de empresas extranjeras en participar del desarrollo minero argentino.
Otro factor relevante es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), establecido mediante la Ley 27.742, que contempla beneficios para determinados proyectos de gran escala que cumplan con sus requisitos.
El régimen busca generar condiciones para atraer capitales nacionales e internacionales hacia sectores estratégicos, entre ellos la minería y la infraestructura.
Su implementación también genera oportunidades para empresas proveedoras de maquinaria, servicios técnicos, construcción y logística que buscan integrarse a las cadenas productivas de los nuevos emprendimientos.
Para Chile, la expansión minera argentina representa una posibilidad de ampliar la participación de sus compañías industriales y de servicios en proyectos ubicados al otro lado de la cordillera.
Para Argentina, la propuesta abre una instancia de análisis sobre las ventajas de diversificar sus rutas de exportación y aprovechar capacidades logísticas regionales.
No obstante, todavía se trata de una iniciativa impulsada por representantes empresariales, sin que la información disponible confirme un acuerdo definitivo entre los tres países.
El desarrollo de una eventual alianza requerirá negociaciones, estudios de factibilidad y definiciones sobre inversiones, infraestructura y condiciones de operación.
La propuesta refleja el creciente interés regional por el potencial del cobre y el litio argentino y plantea la posibilidad de integrar recursos minerales, tecnología e infraestructura internacional para facilitar el acceso de la producción a los mercados globales.