ecorrer al volante la mítica Ruta 40 puede convertirse en una experiencia inolvidable. Del extremo más septentrional del país al más austral, compartimos una pequeña selección de los increíbles lugares que podés descubrir.
Conocida como la capital nacional de la Pachamama, todas las construcciones conservan el particular encanto de un pueblo que, pese al crecimiento, no pierde sus costumbres. Desde allí se pueden visitar pueblos aledaños como Humahuaca, Purmamarca y maravillas naturales como las Salinas Grandes.
Cuenta con diversos tipos de hospedajes, desde hoteles boutique hasta hostels y campings.
Los imperdibles para visitar son: el Pucará –uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Argentina–, el Jardín Botánico de Altura, la Garganta del Diablo y la Cascada.
Salta nos sorprende con su Quebrada de las Flechas, ubicada en el corazón de los Valles Calchaquíes, entre Cafayate y Angastaco. Presenta espectaculares formaciones rocosas que sobresalen hasta 50 metros por encima del terreno.
Ubicado en el centro oeste de la provincia de La Rioja, es un área protegida declarada Patrimonio Nacional de la Humanidad por la UNESCO en 2000.
Esta maravilla natural argentina cuenta con una superficie de más de 210 mil hectáreas, exhibe imponentes cañadones e inmensos paredones rojizos de más de 150 metros de altura.
Se recomienda la excursión guiada por el cauce del Río Seco Talampaya.
Ubicado en el extremo suroeste de la provincia de San Juan, en el límite con Mendoza. Con un cielo único, se recomienda la visita a la Estación Astronómica Carlos Cesco para vislumbrar los astros y planetas del sistema solar.
El camping cuenta con mesas, parrillas y sanitarios con agua caliente.
Es considerada la tierra del sol y del buen vino. El paraje Las Tinajas, situado en San Rafael, ofrece increíbles vistas con deportes extremos en los Puentes Colgantes Tibetanos del Parque de la Aventura. El desafío sigue con rappel y tirolesa. Continuando con la propuesta de turismo aventura, el pintoresco río Atuel invita a practicar rafting.
Rodeada de volcanes, altísimas cumbres y con el inmenso lago Aluminé, esta aldea de montaña enamora con sus cabañas, casas de té y hosterías que se asoman por el imponente bosque de araucarias y pinos.
Se recomienda la visita al cerro Batea Mahuida, donde, además de poder disfrutar de la nieve, artesanos mapuches venden sus creaciones.
Con bosques milenarios, montañas y lagos azules, esta ciudad es un lugar ideal para disfrutar en cualquier estación del año. Se trata de los destinos turísticos más elegidos por viajeros locales y extranjeros.
Puede optarse por realizar el tradicional Circuito Chico, un paseo de medio día por 60 kilómetros a orillas del lago Nahuel Huapi hasta el emblemático Hotel Llao Llao.
Entre bosques, lagos y montañas, el cerro Campanario brinda una de las siete mejores vistas panorámicas de Sudamérica.
El glaciar Perito Moreno, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, quita el aliento siempre. No importa que se lo haya visitado una, tres o cinco veces: la emoción que se siente al estar frente a tamaño espectáculo de la naturaleza es indescriptible.
Siendo una de las maravillas naturales de la Argentina más reconocidas, ofrece vislumbrar desprendimientos de hielo en el Lago Argentino. Para visitar este parque nacional conviene hospedarse en alguna hostería de la ciudad de El Calafate.
A poco más de 200 kilómetros de El Calafate, el imponente cerro Fitz Roy da la bienvenida a la capital nacional del trekking. La aventura incluye caminatas por los paradisíacos senderos que atraviesan bosques llenos de magia.
La atmósfera de El Chaltén es totalmente distinta a la de otros destinos del sur de nuestro país: relajada, amigable y chill.
Tierra del Fuego: la energía de Tolhuin
Tolhuin es un destino ideal para recargar energías. En la ciudad se puede disfrutar de trekkings admirando el lago Fagnano, cabalgatas, excursiones de mountain bike, canotaje, paseos en cuatriciclos y travesías en 4x4. La visita al Lago Escondido es una parada obligada.