a gran mayoría de los restaurantes de Miami son una representación de la diversidad de nacionalidades que convergen en esa ciudad, con un personal de prácticamente todas partes de Latinoamérica. Y con esa mezcla de culturas, un argentino ideó una de las experiencias de comida mexicana gourmet más destacadas.
Se trata del chef José Icardi, para quien la comida no representa fronteras. Con más de 25 años de experiencia como chef, y siendo líder del restaurante LEYNIA en el Hotel Delano, no era ajeno a la gastronomía mexicana, pero parte de su preparación e investigación consistió en explorar regiones que le eran desconocidas.
“La comida mexicana me fascina por la variedad que distingue a sus regiones”, asegura Icardi, chef del restaurante LEYNIA, que pertenece al Hotel Delano. “Me gusta mucho la cultura. Cuando hablábamos sobre este restaurante y se me presentó la oportunidad, se me llenaron los ojos de luz”, afirma.
“Lo gracioso es que desde hace unos 15 años estoy viajando unas cuatro veces al año a México; el único estado al que no había ido era Oaxaca. Y ahí fue donde inicié mi trabajo de investigación e inspiración para darle forma al menú”, cuenta. “En Oaxaca hay un mercado que se llama el Corredor del Humo, que tiene como media cuadra de largo, con pequeños puestos con carnicerías y parrillas. Quise crear una versión en nuestra sección de carnes, que se acompañan con cilantro y chimichurri”, indica.
El menú de Diez y Seis, restaurante que abrió sus puertas en 2018, cuyo nombre es en honor al día de la independencia de México, es un vaivén de clásicos de la comida mexicana con antojitos como guacamole, quesadillas, maíz asado y una variedad de salsas con totopos. También se ofrece el delicioso guacamole chompirás, con langosta de maine y pitahaya, un tentador queso fundido con hongos, pulpo a la plancha y ensalada de cactus.
Si bien las ofertas están pensadas para paladares internacionales, dado a la ubicación del restaurante en Miami, Icardi resalta que no se trata de tex-mex. De la misma manera, aunque tienen la disponibilidad de chiles y picantes, no se les suelen agregar a los platos.
“Tenemos un público que viene de todos lados y hay que tomarlo en cuenta. La comida mexicana tiene mucho que ofrecer más allá de tacos. Con Diez y Seis quiero demostrar eso. Esta gastronomía es muy compleja y existen muchos métodos de cocción y preparación. A eso, le he dado mi giro”, detalló.
Pero por supuesto que hay tacos: una oferta de tacos callejeros como carnitas y tinga de pollo, y otros representativos del restaurante que también le hace un guiño a Miami con los Cubanos, con cerdo rostizado al mojo y chispas de chicharrón, y las tostadas de camarón de la Florida, que son frescas e ideales para comenzar.
Entre los platos principales, se destacan las tiernas costillas con mole poblano, que se desprenden fácilmente del hueso. La cochinita pibil es un clásico infaltable, así como el Branzino a la Talla, que mezcla lo dulce y lo picante, con guajillo chili y salsa de piña ahumada. El menú cambia por temporada y para el invierno el chef Icardi integrará más pescado y mariscos, además de una amplia variedad de tamales.
Además, la experiencia cuenta con una degustación del carrito de mezcal, uno de los licores con más grados de alcohol del mundo. Los comensales pueden recibir explicaciones de las distintas clases. “El mezcal es una bebida hermosa, con una elaboración que toma mucho tiempo, con el ahumado y los diferentes sabores que tiene dependiendo de la planta, si es de cultivo o si es salvaje, y el agave influenciando el sabor. Tomar un mezcal antes de comer abre el apetito”, apuntó con entusiasmo.
Las ofertas de mixología incluyen varios cócteles con tequila, como El Chapulín Colorado y El Mariachi; algunos con vodka, entre los que no podía faltar el Old Fashioned Sonora. Además, el restaurante cuenta con una amplia carta de vinos y cervezas.
Los postres son igualmente deliciosos y presentan giros inesperados. Entre los más recomendados están: los Churros a la Roja, que son de red velvet y te obligarán a repetir con su relleno de queso crema; y el Mousse de la Abuelita, un mousse de chocolate con melocotón escalfado en tequila y helado de yogur.
Diez y Seis está abierto para almuerzo y cena, y los domingos ofrece un brunch con amplias ofertas de platillos mexicanos y contemporáneos.
Icardi, quien también desarrolló conceptos asiáticos en el pasado, comprende la confusión de que un argentino esté al frente de un restaurante mexicano, pero no se desanima y lo considera un reto. “Muchos no se dan cuenta hasta que abro la boca. Es una cultura que respeto muchísimo, estudio y le pongo muchas ganas. Traigo a mis amigos mexicanos para que prueben y ellos me dan su palabra”, concluye.