as trabajadoras del Ecoparque derriban mitos y se imponen en un ámbito machista. Profesionales en ciencias ambientales, veterinarias y cuidadoras, encabezan la transformación de este histórico espacio y se enfrentan a nuevos desafíos en un nuevo zoo gestionado por mujeres.
Son cuidadoras de elefantes, felinos, osos hormigueros, carpinchos y cisnes. De a poco, Paula Lemos, Florencia Gómez, Natalia Ruiz y María Eugenia Dahdah fueron ganando prestigio en el ex-Zoo de Buenos Aires.
Los cambios en el Ecoparque porteño parecen haber llegado para quedarse. De la mano del actual jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, el espacio inició un proceso de transformación que busca cambiar paradigmas. “En nuestro rubro se da además un paradigma, porque siempre hubo una idea de que el hombre era más fuerte y tenía más habilidades para manipular a los animales, tanto para alzarlos o para dormirlos en el caso de una intervención. Sin embargo, cada vez hay más mujeres trabajando y estudiando para veterinaria. Ahora mismo hay más mujeres que hombres en nuestro equipo. De hecho, nuestra jefa es mujer. Es muy gratificante ser parte de este proceso”, cuenta Natalia Ruiz.
El nuevo Ecoparque cuenta con coordinadoras, jefas, subgerenta y directora. La coordinadora del área de comportamiento animal, María Eugenia Dahdah, siempre tuvo muy en claro que su objetivo profesional era el de trabajar con animales. “Los cambios que se ven en el trabajo de todos los días tienen que ver con algo que se venía gestando desde hace muchos años, con mucha lucha. Las trabajadoras comenzamos a hacer valer nuestra visión sobre las tareas cotidianas. Así, logramos que hoy los equipos sean mixtos y que el trabajo sea a la par. Aquellos comentarios machistas vinculados a la fuerza, por ejemplo, hoy son la excepción a la regla”, concluye.