n los tambos que suministran alimento en la sala de ordeño, pero no cuentan con racionadores automáticos, se debe suministrar el alimento concentrado con baldes, lo cual representa un gran esfuerzo humano, además del tiempo y la variabilidad de entrega de alimento a cada animal. En un relevamiento de tambos de la Argentina se observó que de los tambos que suministran alimento en la sala de ordeño, por ejemplo, en un rodeo con 300 vacas en ordeñe (VO) que consumen 5 kg de concentrado por día en el tambo, se deben acarrear en forma manual 1.500 kg de alimento por día.
Por ello, los sistemas de racionamiento automático en la sala de ordeño (Foto 1) reducen significativamente el esfuerzo físico y el tiempo de trabajo de las personas. Además, suelen estar programados para dosificar cantidades constantes de alimento.
Factor Humano Tambo Argentino