En plena búsqueda por llevar una vida más saludable, en el último tiempo se han generado muchos mitos acerca del consumo de leche de vaca. Frente a esto, un grupo de catedráticos se encargó de desmentirlos con fundamentos.
1- La leche solo debería ser consumida en la infancia. Salvador Zamora Navarro, catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia, explica que el hecho de que ningún otro ser vivo adulto consuma leche tiene que ver con que “ha tenido que desarrollarse la ganadería para que la especie humana pueda disponer de carne y leche en cantidades suficientes para cubrir sus necesidades”, algo que los demás mamíferos no pueden efectuar.
2- Es dañina porque produce mocosidad y aumenta el colesterol. De acuerdo a una investigación de la Universidad de Adelaida –Australia–, “no se puede detectar una asociación global estadísticamente significativa entre la ingesta de leche y productos lácteos y los síntomas de producción de moco en adultos sanos, ya sea asintomático o sintomático, por infección o rinovirus”.
En cuanto al colesterol, la leche y los productos lácteos brindan ácido linoleico, que ayuda a conservar los niveles normales de colesterol en sangre. Además, cuando la dieta se complementa con yogur o leche descremada, se logra una reducción del 5% en los niveles de colesterol.
3- La leche tiene antibióticos. La leche debe superar un riguroso control de calidad para poder ser comercializada, por lo que está prohibido vender cualquier tipo de lácteos que posean antibióticos.
4- La ingesta de leche genera alergias e intolerancias. Según un estudio de la Asociación Española de Pediatría, la alergia a la proteína de la leche es adquirida de forma espontánea y aqueja solo al 2,5% de los habitantes a nivel mundial. Para los intolerantes a la lactosa, existe la leche descremada.
5- La leche genera cáncer de próstata. Ningún estudio pudo constatar una relación entre el cáncer de próstata y la ingesta de leche. Sin embargo, sí se ha probado que el consumo de leche de vaca disminuye el riesgo de cáncer colorrectal.
6- La leche engorda porque posee grasa y azúcar. Contrario a lo que se cree, la leche no posee niveles tan altos de grasa: la entera tiene un tenor graso del 3,5%; la semidescremada, del 1,6%; y la descremada, de menos de 0,5%.
En lo que respecta al azúcar, la lactosa es un azúcar que está presente naturalmente, es decir, que no es añadido, por lo que se metaboliza de una mejor manera que el la sacarosa.
7- No hace falta tomar leche para consumir el calcio requerido. En su libro “Leches, Lácteos y Salud”, Javier Aranceta y Lluís Serra, sostienen que “es difícil cubrir las recomendaciones de calcio sin consumir productos lácteos”, a la vez que remarcan que “la leche es la mejor fuente de calcio tanto para el crecimiento de los huesos en los jóvenes, como para el mantenimiento de la integridad ósea en los adultos”.
8- Las bebidas vegetales son tan buenas como la leche de vaca. Los especialistas argumentan que, por sus propiedades y características, es imposible que una bebida vegetal pueda suplir a la leche de vaca.