Si tu intención es influir en tu audiencia y lograr transmitir tus habilidades de liderazgo, es necesario que entiendas que tus oyentes no necesitan que los eduques. A continuación, te mostramos cuáles son los hábitos que te pueden ayudar a mejorar tu forma de hablar en público para que tus conferencias resulten más atractivas.
Si no los ponés en contexto, tus oyentes podrían no entender lo que estás queriendo decir ni cuál es el punto al que querés llegar. Tené en cuenta que algunas personas de tu audiencia pueden no estar tan familiarizadas con algunas terminologías como vos.
Si querés ser un buen líder, no podés asumir que todos tus oyentes tendrán el mismo nivel de conocimiento que vos sobre temas específicos; es tu misión hacer que todos los presentes puedan entender tu mensaje.
Aunque puede servirte para ensayar tu presentación o como guía por si te perdés, lo cierto es que la audiencia no suele sentirse atraída cuando da la sensación de que el conferencista está leyendo su discurso. Es preferible que tengas las ideas principales en mente y seas espontáneo al hablar; de esa forma, sonarás más auténtico y es probable que logres convencer a tus oyentes.
Muchos disertantes caen en el error de querer demostrar sus conocimientos con palabras técnicas que la audiencia capaz no conoce. Es importante que utilices un lenguaje claro y sencillo; de esa manera, te resultará más fácil expresar tu mensaje en la menor cantidad de palabras posible, lo que ayudará a incrementar el impacto de lo que estás diciendo.
Si basás tu conferencia solo en brindar datos duros, lo único que lograrás es que tu audiencia se aburra. Para evitar esto, utilizá siempre imágenes ilustrativas y convincentes.