Desde que Manny Padda fundó New Avenue Capital, una firma de inversión global que proporciona capitales a empresas en crecimiento a través de inversiones de deuda y capital, se entrevistó con más de cinco mil personas provenientes de distintas partes del mundo, y adquirió diversos puntos de vista.
Al juntarse con directores ejecutivos, presidentes e integrantes de juntas directivas de compañías grandes y pequeñas de más de 35 países que trabajan en minería, tecnología, educación y salud, tomó conocimiento que –a diferencia de lo que muchos creen–, la mayoría de las cualidades de los grandes líderes se muestran en sus modales, su forma de hablar y cómo interactúan con los demás.
Según sus palabras, existen cinco cualidades sorprendentes que comparten quienes se desempeñan en roles gerenciales:
1) Saben manejar grupos: por encima de cualquier aspecto, los grandes líderes son personas amigables y empáticas. Conocen las motivaciones del resto y saben cómo influir en cada una de las situaciones. Al dar un ejemplo, Padda cita al expresidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a quien siempre se lo vio interactuando con humildad, sin importar quien estuviera enfrente.
“En mi experiencia, los grandes líderes tienen un denominador común de decencia y cortesía con todos los que tratan: desde su asistente, hasta sus principales colegas”, advierte.
2) Atraen seguidores: entienden que para triunfar deben estar acompañados y reconocen que formar buenos equipos puede ser esencial para definir su éxito. Suelen dejar su ego al lado y se enfocan en mejorar el rendimiento de las personas que los rodean, creando una especie de “séquito” con el paso del tiempo.
Como ejemplo, Padda nombró al empresario canadiense Hamed Shahbazi, quien tras venderle Tío Networks a PayPal comenzó una compañía de tecnología de la salud llamada Well, en donde contó con varios de sus ex empleados. “Ese hecho habla más sobre sus cualidades como líder que cualquier otra salida lucrativa”, ratifica.
3) Asumen las derrotas sin tomar todo el crédito: quien negocia, sabe que asume riesgos. No se considera un buen líder a aquel que suele echarle la culpa a otros cuando las situaciones son desfavorables, ya que las derrotas son resultados grupales y no individuales.
“Los líderes que pueden recorrer la línea fina entre compartir el crédito y asumir las responsabilidades de una derrota, generan lealtad y confianza entre sus equipos”, confía Padda.
4) Aprecian la ayuda externa: en contraposición a lo que se cree comúnmente, los líderes más naturales son aquellas personas que no tienen miedo en admitir que no poseen todas las respuestas y soluciones a los problemas. Son seres que hacen todo lo posible por asegurarse de no ser los más inteligentes del lugar, ya que entienden que su trabajo consiste en ordenar, sintetizar y recopilar las ideas de los que los rodean. Respetan a los desconocidos y actúan de manera decisiva con la información disponible.
A modo de ejemplo, Padda tomó al ex CEO de Pepsi, Indra Nooyi, quien antes de definir sobre una renovación de un millón de dólares en el sistema TI de la compañía, leyó cerca de diez libros de TI y llamó a varios profesores para evacuar dudas.
Se trata de un enfoque que requiere mucha humildad, aunque también sirve como estrategia para aprovechar el potencial de la red para fortalecer a las empresas, fomentando el talento y preparando sucesores potenciales. “El verdadero trabajo es crear un legado que dure mucho más después de abandonar el edificio”, agrega.
5) Disfrutan su tiempo libre: según dicen, estar todo el día trabajando y no disfrutar del tiempo libre contribuye a aumentar los niveles de ineficacia y agotamiento. Al entrevistar grandes líderes, Padda descubrió que la mayoría suele recargar energías fuera del trabajo de forma regular. “Pueden pasar su tiempo libre buceando, como Ginni Rometty de IBM, leer cincuenta libros al año como Bill Gates, o perfeccionar sus habilidades en la cocina como John Legere de T-Mobile. Yo, por ejemplo, administro una cartera de más de cincuenta empresas internacionales pasando tiempo con mi familia, jugando al básquet o saliendo con mis amigos los fines de semana”, comenta.
Sea cual sea el pasatiempo, realizar actividades en el tiempo libre ayudar a relajarse y retomar el trabajo con otra energía.
En conclusión, el potencial de los líderes está relacionado tanto con las formas sutiles en las que influyen en los demás, como en sus propios logros.