as cinco esquinas de la ciudad de Córdoba dan contorno al barrio Güemes, una de las mejores zonas para descubrir el pulso de esta capital. Se trata del punto neurálgico que concentra la movida nocturna cordobesa, con cervecerías, bares, galerías y tiendas.
A continuación, hacemos un recorrido por los puntos salientes de este circuito turístico que no te podés perder.
Ubicado en la calle Fructuoso Rivera 273, Chilli Street Food integra dos bares en uno. En el piso de abajo se sirven comidas de los cinco continentes, como pitas, buns, arepas y hamburguesas. En el de arriba, “La Rango Jam” sucede cada jueves. Se trata de un espacio que convoca a artistas de todos los ritmos musicales.
Otro imperdible es un pequeño restaurante en una esquina que atrae a cocineros e influencers de todo el país. En Nakama Ramen Corner, ubicado en Duarte Quirós 399, la especialidad no podría ser otra que el ramen, un plato de origen chino apropiado y reversionado por los japoneses después de la Segunda Guerra Mundial.
El viaje a Japón es completo, desde salsas de soja y pimienta de Sansho en cada una de las mesas, grullas de papel dentro de un frasco de vidrio, hasta un samurai dibujado en una de las paredes, cuencos del tamaño de un vinilo y cucharones de plástico. Su fachada se destaca por un llamativo mural, todo un ícono de la capital.
En los últimos años, Córdoba se convirtió en una verdadera “galería de arte a cielo abierto” con murales que sobresalen en muchos rincones de la ciudad. Una de las últimas intervenciones del artista Elián Chali en la ciudad está escondida en el Parque Chateau Carreras. Este pulmón verde de catorce hectáreas está ubicado en la zona norte de la ciudad y posee más de 1.000 árboles autóctonos.
En uno de sus vértices se encuentra el Centro de Arte Contemporáneo, una casona antigua convertida en un espacio de difusión del arte local e internacional.
Otra de las firmas que se está multiplicando en las paredes de la ciudad es la de Sebastián Zapata Häntsch, más conocido como Mëx. Una de sus últimas huellas puede verse en la fachada del hotel Selina, ubicado en San Lorenzo 163, Nueva Córdoba. La huella de Mëx en el hotel está por todas partes: en cada uno de los pasillos de los ocho pisos hay una obra de este artista que dibuja escenas de la vida cotidiana con un halo de misticismo.
La entrada del hotel está oculta detrás del bar La Vermutería, donde se pueden disfrutar de aperitivos y tapas. En el subsuelo se encuentra Apartment, un espacio con vibra neoyorkina que cuenta con una barra donde se sirven desde negronis hasta fernet con coca. Allí se celebran eventos todas las semanas, en los que tocan artistas locales o que están de paso en la ciudad, y también se realizan workshops. “La idea es que sea una experiencia completa y todo dentro de un mismo espacio. La filosofía de Selina es que el turista venga y tenga un choque cultural con la ciudad”, explica Rodrigo Cugat, gerente del lugar.