Tras una inversión de alrededor de cuatro millones de dólares, el grupo estadounidense Sexing Tecnologic adquirió en 2015 la empresa ST Genetics Argentina, dedicada a la provisión de servicios de sexado para rodeos vacunos de leche. Desde su arribo al país, los directivos de la firma, que opera en un establecimiento rural de la localidad bonaerense de Carmen de Areco, se plantearon como meta llegar a producir cincuenta mil dosis de semen sexado y 500 mil de semen convencional.
El sexado viene realizándose en la Argentina desde hace más de veinte años. Una de las primeras compañías que incursionó en esta técnica fue Goyaike, perteneciente al Grupo Pérez Companc, que más tarde fue comprada por ST Genetics Argentina. Vale remarcar que el Grupo Sexing Tecnologic tiene su base en Novasota y está presente en más de veinte países.
El laboratorio de la marca no posee animales propios, sino que recibe toros de cabañas vecinas que, previo a un período de cuarentena en el que se les aplican todos los tratamientos sanitarios preventivos de acuerdo al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), son trasladados a unos corrales de extracción desde donde se les saca el semen, para luego ser devueltos a sus respectivos dueños.
ST Genetics Argentina comenzó a hacer los primeros ensayos de sexado en 2016, año en el que logró comercializar treinta mil dosis de semen sexado y 300 mil de semen convencional, por medio de una la aplicación de una tecnología denominada “Ultra”.
La técnica de sexado del semen permite que las células espermáticas macho y hembra se separen a través del uso de una metodología exclusiva, que se basa en un procedimiento de citometría de flujo. De hecho, hace algunos años la empresa proveyó al mercado de una nueva tecnología llamada “SexedUltra”, que posibilitó lograr tasas de preñez con semen sexado comparables con las que se obtienen con semen convencional.
“Nuestra técnica se basa en que existe una diferencia en el volumen de cromatina en los cromosomas X (hembra) e Y (macho), que es del orden del 4% superior en los espermatozoides portadores de cromosomas X. Con el empleo de colorantes específicos que se mezclan con el ADN, el material seminal, colocado en un citómetro de flujo –que es un equipo que permite separar y evaluar el espermatozoide- es forzado a pasar a través de capilares de manera que los espermatozoides forman una fila lineal de uno en el fondo, y por la diferencia en la intensidad del brillo se identifican los portadores de X, de Y y los defectuosos o muertos”, explicó Raúl Lara Resende de Carneiro, director de la firma a nivel nacional.
Más adelante, con la ayuda de un software que realiza la lectura de los espermatozoides con carga positiva y negativa, se logra producir entre 400 y 500 pajuelas de semen sexado en el mismo período.
Durante la cuarentena, los toros son sometidos a una serie de análisis con el fin de verificar si se encuentran libres de tuberculosis, brucelosis, enfermedades venéreas, rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) o Diarrea Viral Bovina (BVD).
Según la brasileña Lucía Helena Rodrígues, responsable de la gestión de calidad de ST Genetics, el concepto de calidad está estrechamente vinculado con el cumplimiento de los requisitos de los clientes. Esto se refiere a los aspectos que tienen que ver con los atributos genéticos, sanitarios, reproductivos, de procedimiento y de manejo de la inseminación artificial, que garantizan el carácter del material seminal, asociado con buenos resultados en la práctica reproductiva y sus impactos en el mercado interno y externo.
Desde el punto de vista reproductivo, Rodrígues planteó que se emplea una elección meticulosa de los eyaculados, para que quede asegurada una mejor concentración espermática, con una buena movilidad, una correcta morfología y un permanente análisis bacteriológico. También destacó que se ejecutan procesos de manipulación e industrialización rigurosos, bajo estrictas normas de control.