En el mundo de los negocios el tiempo vale oro. Una de las peores prácticas en los ambientes laborales puede surgir a causa de una lenta o nula respuesta ante la demanda urgente de tareas, perjudicando la productividad e interrumpiendo el ritmo diario de la jornada laboral.
Para una mejor planificación de tu trabajo, te sugerimos cinco estrategias que puedes aplicar a tus prácticas laborales:
1- Seguimiento. Reclamá e insistí de manera respetuosa en aquellas cuestiones sobre las que necesitás respuesta con urgencia: tareas, resultados, presupuestos, entre otros. Recordá responder siempre ante un pedido y ser agradecido. Tené siempre presente que la regla básica en cualquier vínculo laboral es ser recíproco en la respuesta y claro en la comunicación.
2- Trabajo en equipo. Trabajá en conjunto sobre las urgencias del otro. Es recomendable establecer algún tipo de protocolo de lo urgente con un semáforo de prioridades, fechas de entrega acordadas y planillas de seguimiento, ya que estas herramientas ayudan a identificar las tareas más importantes de manera conjunta.
3- Respetar los tiempos. Siempre obtendrás lo que das. Considerá el esfuerzo y tiempo del otro y prevé un margen de espera prudencial teniendo en cuenta las actividades y agendas de los demás. Procurá no ser ansioso ni exasperarte.
4- Respeto. Dejá en claro cuán importante es para vos la respuesta ante un pedido. Es aconsejable hacerlo cuando sea el momento, sin agresiones y de manera sincera. Se trata de aplicar tu gestión emocional con frases como, por ejemplo, “han pasado tres meses sin novedades y sería de gran ayuda para mí…”. Recordá ser profesional y humanamente apropiado.