Una alimentación inadecuada durante los primeros meses y años de vida de los más chicos puede ocasionar que a la larga se generen retrasos en su desarrollo físico, mental y emocional, provocando consecuencias muy difíciles de reparar. Para que crezcan saludables, es necesario incluir en su dieta carnes, verduras, cereales, huevos, aceites, frutas, legumbres y lácteos.
Debido a que el estómago de los niños es mucho más chico que el de los adultos, es importante administrar las porciones, ya que sus necesidades energéticas y corporales son mayores. Por este motivo, es fundamental que se alimenten con frecuencia a fin de satisfacer todos sus requerimientos. Una estrategia muy útil es ofrecerles la comida en platos infantiles o de menor tamaño, para incorporar la cantidad acorde a cada edad y llevar un control eficiente de lo que consumieron en verdad.
Para que los chicos crezcan sanos, aprendan y se desarrollan, la alimentación en sus primeros años debe ser equilibrada, variada y saludable. A continuación, te detallamos algunas sugerencias:
1) Alimentar a los bebés únicamente con leche materna durante sus primeros seis meses. Continuar la lactancia hasta los dos años.
2) A partir de los seis meses, complementar la leche materna con alimentos fáciles de digerir.
3) Suministrar alimentos saludables y variados, y fomentar una buena alimentación durante los primeros años de vida.
4) Como a partir del año ya pueden comer lo mismo que los adultos y compartir la mesa familiar, cuidar la higiene hogareña todos los días.
5) Cuando los chicos se enferman, darles de comer en pequeñas porciones, sencillas, livianas y con intervalos. No hay que reducir ni suspender la lactancia y/o alimentación.
6) De vez en cuando, todos los meses hasta que cumplen seis meses y luego de cada dos meses hasta que cumplen dos años, realizar chequeos médicos para evaluar su crecimiento y desarrollo.
7) Darles amor, para que crezcan en armonía, paz y tranquilidad.