Con el comienzo de la temporada apícola, la primavera brinda la posibilidad de insertarse a esta actividad. Sin embargo, la apicultura de estos tiempos exige formación y capacitación para un correcto desarrollo de la actividad.
Para iniciarse como productor, es recomendable conocer previamente dónde y qué producir. Respecto a la localización, la Pampa húmeda continúa teniendo preponderancia para la instalación de colmenas. Es importante que un futuro productor evalúe cuáles son las zonas donde puede producirse más y con menos inconvenientes.
La decisión sobre qué se quiere producir determinará la elección de las zonas: para la extracción se recomiendan áreas con plantas nectaríferas, mientras que para la producción de núcleos y reinas se deben elegir zonas con un clima que favorezca el desarrollo de cría.

El avance indiscriminado del cultivo de soja y la anegación de los suelos por las inundaciones ponen en peligro el desarrollo de la actividad.
Apicultura y ganadería van de la mano. Las flores de las pasturas que se siembran para el ganado procuran una excelente materia prima para la elaboración de miel. Actualmente, debido a la siembra, ambas se ven forzadas a desplazarse a zonas marginales.
Por este motivo, se recomienda elegir zonas ganaderas y altas para la preservación de las colmenas.