a actividad se realizó en la Estancia Rincón del Chañar, ubicada en el departamento de Curuzú Cuatiá.
En las 60 has aplicadas con la intervención, en forma aérea, solo quedaron rastros de langostas que fueron controladas.
El monitoreo se desarrolló el jueves 30 de julio, oportunidad en la que los técnicos de los organismos sanitarios involucrados recorrieron la zona y pudieron identificar que no se registraba presencia de ejemplares adultos vivos. Esta verificación permite descartar la posibilidad de tener descendencia de una segunda generación de la plaga.