as gírgolas son un hongo comestible buscado por cocineros gourmet para el disfrute de sus comensales. Ante esta alta demanda, el INTA AMBA realizó talleres para capacitar sobre su cultivo y siembra.
Mario Castro, técnico del INTA Avellaneda y del Programa Prohuerta (INTA /MDSN), aseguró que las gírgolas tienen “muy buenas propiedades alimenticias”, gracias a lo cual en los talleres “se aborda tanto la siembra como el cultivo del hongo en troncos de álamos” con el fin de incentivar su producción hogareña.
A la iniciativa también su sumó María Belén Ballester, técnica de Prohuerta (INTA/MDS) del Delta. Ambos especialistas abordan esta técnica tanto en la Isla Paulino, como en Cañuelas, Lanús o San Martín. En estas zonas urbanas y periurbanas del AMBA hay una humedad justa que sirve para este cultivo que puede comercializarse tanto en fresco como deshidratado, o en comidas como tartas”, detalló Castro.
Tanto el otoño como la primavera son las estaciones claves para su producción. Ésta puede realizarse sin tierra, solo con un buen tronco volteado en una maceta, que puede durar hasta tres años. Las gírgolas son de cuerpo carnoso y muy rendidoras.
Es un producto muy pedido por la cocina gourmet por su calidad gastronómica y sus propiedades nutricionales. “Las gírgolas poseen más proteínas que las verduras. Además, contienen vitaminas y minerales y un importante contenido de hierro y propiedades que fortifican el sistema inmunológico”, describió Ballester.
Se trata de una actividad productiva complementaria a las huertas familiares que “no necesita extensiones de tierra ni grandes inversiones; tampoco una excesiva mano de obra o una gran especialización”, especificó la técnica, quien colabora con las comunidades isleñas para incentivar el cultivo de gírgolas como una forma de lograr balances en las dietas y que las familias llegan a nuevos mercados.
Finalmente, cabe mencionar que para producir gírgolas a pequeña escala es necesaria una superficie de 10 metros cuadrados, instalar un umbráculo y contar con las semillas correspondientes, denominadas micelio.