s habitual escuchar hablar sobre la importancia de mantener una dieta balanceada e incluir todos los grupos de alimentos en el consumo diario, controlando la cantidad y adaptando la selección según la persona.
Al tomar en cuenta las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), cuyo propósito es el de “contribuir a un cambio de hábitos alimentarios en la población argentina que conlleven a mejorar su estado de salud y calidad de vida”, notaremos que los lácteos tienen su grupo dentro de los alimentos.
En el mensaje número seis se establece que se debe “consumir diariamente leche, yogur o queso, preferentemente descremados”. En este sentido, se recomienda:
- Incluir tres porciones al día de leche, yogur o queso.
- Al comprar mirar la fecha de vencimiento y seleccionar los lácteos al final de la compra para mantener la cadena de frío.
- Elegir quesos blandos antes que duros y aquellos que tengan menor contenido de grasas y sal.
- Los alimentos de este grupo son fuente de calcio y necesarios en todas las edades.
Los lácteos son la principal fuente de calcio y minerales que, junto con la vitamina D, son importantes para formar y mantener los huesos y dientes sanos. Consumir lácteos a diario disminuye el riesgo de padecer osteoporosis.
Los argentinos consumimos un 26% menos de lácteos que hace 17 años. El mayor descenso lo representa la leche fluida, mientras el 87% de los adolescentes y el 72% de los niños de entre 5 y 12 años no alcanzan la recomendación de tres porciones por día, según datos de encuestas alimentarias.
Una porción equivale a: 200cc de leche (1 vaso, 240 mg calcio), 200g de yogur (1 pote, 224 mg calcio), 50g de queso (274 mg calcio), 60g de queso untable (57mg calcio) o 15g de queso de rallar (150mg calcio).
Cuando se someten a dietas para control de peso es importante no dejar de lado dicha recomendación ya que el aporte de calcio es fundamental. Es importante aportar calcio en su justa medida durante la niñez y adolescencia porque es el momento cuando se fija el calcio para el crecimiento óseo. También luego de los 30 (edad adulta) es importante para mantener el correcto balance entre ingreso y pérdida. Por estas razones es importante consumir lácteos descremados o parcialmente descremados a lo largo de toda la vida.