a maquinaria agrícola tiene un rol estratégico en el desarrollo económico y tecnológico en las empresas agropecuarias. En este sentido, productores y contratistas repasan los cambios experimentados en las cosechadoras debido a la incorporación de las nuevas tecnologías.
A partir de la década del noventa y, junto con las primeras campañas de soja, la Argentina comenzó a recibir las primeras grandes maquinarias. “Allá por el año 1991/1992 empezaron a entrar máquinas realmente más grandes que las que teníamos en ese momento. Irrumpieron máquinas con motores de 260 a 280m HP, con una reserva de torque de 20 a 30 HP y plataformas de treinta pies. El salto fue muy grande en todos los aspectos”, explica el contratista Sergio Marinelli.
Los cambios fueron diversos. Hace treinta años, el sector no contaba con grasas de alta calidad, las correas de las cosechadoras eran planas y no poseían la consistencia necesaria para la transmisión, lo que requería un mayor esfuerzo y más tiempo. Se trabajaba sin cabina ni aire acondicionado, además de que el movimiento era mecánico y, por ende, se hacía más esfuerzo físico. “Hace treinta años se trabajaba mucho en la trilladora y poco en el cabezal, ya que no se cosechaba soja. El que exigía más trabajo era el equipo maicero, que requería lubricación rolo por rolo, cadena por cadena y piñon”, expresa el contratista Reynaldo Postacchini.
En la actualidad, las cosechadoras cuentan –en su mayoría– con lubricación automática. Las máquinas son de 600 HP y cincuenta pies de corte, mientras que los equipos maiceros tienen 22/24/26 surcos a 52 centímetros. También comenzaron a incorporarse televisores en las casillas, computadoras y aires acondicionados.
El advenimiento de las nuevas tecnologías en el sector obligó, tanto a productores como a contratistas, a formarse y capacitarse en electrónica e hidráulica. “Hoy, la electrónica forma una parte muy importante de las cosechadoras y no alcanza con que nosotros sepamos, sino que también es muy importante el respaldo y la capacitación permanente que puedan brindarnos los concesionarios y sus técnicos”, afirmó Marinelli.