Prácticas de riego para más producción
Gran parte del territorio productivo argentino es árido o semiárido y la práctica de riego permite aportar el agua que necesitan los cultivos para obtener rendimientos óptimos. La eficiencia en la aplicación y la productividad del agua de riego son temas prioritarios, teniendo en cuenta que, ante la escasez del recurso, la agricultura bajo riego es la mayor demandante, utilizando aproximadamente el 70 % agua dulce que se consume en todas las actividades.
INTA