Esta semana debutaron las nuevas normativas del Banco Central en el mercado de capitales, provocando que el nuevo “cepo al cepo” disparara los valores del dólar blue. Dicha moneda subió $4, para ubicarse en $177 y fijar una brecha cambiaria del 83% en relación al tipo de cambio oficial.
Cuando estos índices cruzan la barrera del 75%, quiere decir que en breve se verán sus impactos en la economía real. En este sentido, se prevé lo siguiente:
- Subfacturación de exportaciones: con una brecha en alza, crecen los incentivos a declarar menos de lo que en verdad se exporta, para cobrar una parte al dólar oficial y otra al blue. De acuerdo a datos de la Aduana, el año pasado se detectaron 1.609 casos de subfacturación de exportaciones, por un monto total de US$238,42 millones.
Cabe destacar que el comercio exterior es sumamente sensible a la evolución de la brecha cambiaria. En 2020, la diferencia llegó al 130%.
- Sobrefacturación de importaciones: la brecha funciona a la inversa para los importadores, quienes se ven tentados a declarar más operaciones de las que realizan a fin de acceder a más dólares al tipo de cambio oficial, que hoy se ubica en $96. La medida se potencia todavía más porque el Banco Central no suele autorizar en abundancia las compras de divisas a los importadores para cuidar las reservas.
Solo el año pasado, la Aduana registró 1.203 casos de sobrefacturación de importaciones, por un valor de US$98,76 millones.
- Precios más altos: en caso de que se sostenga la escalada del dólar blue, los formadores de precios podrían remarcar los valores de ciertos productos en función de la evolución de dicha moneda.
Por otra parte, muchos importadores tienen dificultades a la hora de acceder al tipo de cambio oficial, provocando que la incertidumbre del dólar paralelo se convierta en el índice de referencia.
Vale remarcar que la inflación comenzó a caer desde mayo, mientras se espera que el dato de junio ronde el 3%. Durante el segundo semestre podría alcanzar el 2% mensual.
- Mayor dolarización: a menos de nueve semanas para las elecciones –y como suele ocurrir en la previa de los comicios-, es probable que aumente la tendencia a la dolarización. Esto es sencillo: cuando la brecha crece, el apetito por acumular dólares también. De más está aclarar que en cuanto sube la demanda, se incrementa el valor de la moneda.
- Alteraciones en las reservas: en lo que va de 2021, el Banco Central adquirió US$7.000 millones en el mercado, logrando que las reservas netas crecieran en US$3.000 millones. A partir de un cepo más fuerte, se busca cuidar dichos valores para emplear menos dólares al momento de intervenir en la economía.
El escenario es importante si se tiene en cuenta que estamos en el segundo semestre, debido a que la época de liquidación fuerte de divisas por parte del campo ya finalizó y ahora comienza la temporada de “vacas flacas”.