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Bernardo Piazzardi: “En el nuevo modelo de negocios, el productor es un proveedor crítico de insumos industriales”

El consultor le dijo a Agroempresario.com que aunque es difícil romper con el sistema impositivo actual, el sector debe exigir condiciones para poder seguir produciendo

Por Agroempresario.com

 

El consultor de Agronegocios e Inversiones, Bernardo Piazzardi, participó de una entrevista exclusiva con Agroempresario.com en la que nos contó cuáles son los sectores con más potencial de desarrollo en el país. También nos dijo que si bien romper con el sistema de impuestos y retenciones por el momento “es imposible”, los productores deberían exigirle nuevas condiciones al Estado para seguir produciendo cada vez más a pesar del escenario sociopolítico actual.  

El presente del sector es un poco confuso, aunque en el mediano y largo plazo es bastante promisorio. Creo que tenemos muchas oportunidades de cara al futuro. En el resto del mundo, todas las cadenas de valor vinculadas a los agronegocios vienen registrando un crecimiento importante en los últimos tres años. Sin embargo acá, por aquello que determina el marco regulatorio, no es posible lograr un aprovechamiento similar al de Uruguay, Paraguay y Brasil. A nivel global, las chances de desarrollo son muy buenas. No obstante, la situación es diferente en la Argentina, debido a la estructura interna del país”, señaló al inicio de la charla.

Según él, esto se explica porque al analizar las oportunidades de inversión en aquellos sectores donde los retornos se obtienen en un lapso de más de cinco años, es muy complicado que los tomadores de decisiones perciban de forma clara cuál va a ser su retribución final. “El escenario se debe a que tanto el tipo de cambio como las presiones impositivas no permiten cuantificar bien los negocios”, reveló.

“Cuando uno es líder en un proyecto local y tiene que fondearlo, la situación puede tornarse difícil porque no es claro el período de repago. Nadie sabe bien cuáles son las realidades macro que le van a tocar. Entonces, se ven impactos fuertes en todo lo que está relacionado con las inversiones a largo plazo”, expresó.

 

En este sentido, detalló que lo que viene pasando en los últimos 15 años, es que los tomadores de decisiones de las cadenas de valor del agro son lo que se denomina “first movers. “Son los primeros que cambian; es decir, anticipan el escenario que después se dará en otros países”, afirmó.

De acuerdo a Piazzardi, lo hacen porque al estar arrinconados por el contexto o el poco margen de maniobra, deben repensar constantemente su modelo de negocios. De esta manera, “crean, distribuyen y captan valores”, que les permiten transformarse en proveedores críticos y estratégicos del próximo eslabón de la cadena.

Cuando vos dejás de producir únicamente commodities y pasás a ser un B2B, es decir un ‘business to business’, los roles cambian. El modelo de negocios está evolucionando hacia un productor que se está transformando en un proveedor crítico de insumos industriales. Ya no son commodities básicos, sino que se trata de algo que realmente es funcional a las necesidades del mercado”, sostuvo el consultor.

En sus palabras, es muy importante entender que para ser competitivos hay que tener en cuenta a toda la cadena en su conjunto. Esto incluye al 100% de sus actores, el marco regulatorio y las variables macro. 

Las cadenas que en la Argentina han logrado un microclima favorable para el desarrollo de negocios son claramente aquellas que traccionan. Por ejemplo, el sector vitivinícola. En los últimos años logró generar un ambiente de negocios competitivo. Lo hizo en base a la acción de todos sus actores. La cadena decidió ir en pos de la competitividad y gracias a ese proceso nació el Malbec. Esta clase de integraciones no se dan únicamente en Nueva Zelanda, Chile o Uruguay, acá también”, describió Piazzardi. 

Respecto a las posibilidades de inversión en el país, narró que uno de los sectores que exhibió mayor crecimiento en los últimos años fue aquel que se dedica a la exportación de conocimiento. “Tenemos que promover y fomentar estos negocios vinculados al agro, ya que su tasa de retorno es muy interesante para cualquier inversor. Sin embargo, como la Argentina coquetea mucho con el default, es probable que nos exijan tasas mucho mayores a las que se piden en Paraguay, Uruguay, Australia o Chile”, admitió.

A modo de ejemplo, citó el caso de la empresa Bioceres, que hoy cotiza en Wall Street y tiene un patrimonio que excede los US$600 millones. Por otra parte confirmó que ningún otro país en el mundo cuenta con el capital humano, la capacidad de procesamiento y la disponibilidad de biomasa que posee la Argentina

 

Cuando te metés en las operaciones más básicas de las cadenas de valor del agro, te das cuenta de que son muchísimas las oportunidades de inversión. De todas maneras, habría que cambiar algunas reglamentaciones como la Ley de Tierras. Es algo que suele implementarse también en otros lugares, aunque de manera más inteligente. Esto quiere decir que si un extranjero desea invertir en el país para generar valor en alguna actividad, tiene que ser bienvenido. La normativa uruguaya es así. Con esto se logró el arribo de capitales de todo el mundo, inclusive argentinos”, exclamó.

Si bien para Piazzardi -como para muchos- el agro es el mayor generador de divisas genuinas (dólares) del país, planteó que no cree que sea factible eliminar al 100% las retenciones, ya que de lo contrario el Estado no tendría cómo achicar sus déficits. En miras a hallar una solución, expuso que el sector debería solicitar ciertas garantías para poder seguir produciendo y generando valor a pesar del contexto.

En un país donde no hay una cola de inversores tratando de entrar porque las condiciones son difíciles y el único que genera divisas es el agro, es difícil que bajen las trabas impositivas. Lo que sí, es un deber del sector hacerle una propuesta a aquellos que definen el marco regulatorio para impulsar las condiciones de financiamiento e infraestructura que posibiliten el crecimiento del rubro. Estoy seguro de que las cadenas del agro argentino pueden hacerlo. Cuando vos creas las condiciones la respuesta es inmediata: los productores levantan la mano y se deciden a invertir”, concluyó. 

 

Sobre los márgenes ganaderos en el marco del cepo

Según Piazzardi, los márgenes de todos los sistemas productivos y categorías fueron perjudicados por el cepo. En este sentido, aseguró que la lección que todavía no aprendieron los tomadores de decisiones a nivel público es que estas normativas no solamente arruinan el cuadro de resultados de los productores ganaderos, sino que encarecen el producto final para los consumidores e impiden que ingresen al país dólares genuinos.

“Todos pierden. Acá lo que está faltando es algo que se venía armando, que es una mesa que genere propuestas proactivas para impulsar mejores condiciones. La solución de la carne bovina no pasa solamente por ella, sino también por todas las demás carnes. Esa mesa tuvo muy buenos logros y debería volver a funcionar en estos tiempos de emergencia total”, declaró.

En palabras del entrevistado, en la Argentina se consume el doble de carne (bovina, porcina, avícola, ovina, caprina y pescado) de lo que se recomienda para una buena salud de la población. “Por ello, sería bueno cambiar nuestros hábitos para liberar la exportación de ciertos cortes y permitir el ingreso de dólares en función de mercados que el país ya tiene ganados”, manifestó.

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