ay varios factores que pueden incidir en la interacción entre el cultivo y las enfermedades de fin de ciclo, entre los que se destacan la variedad sembrada, las condiciones de temperatura, la humedad ambiente y las precipitaciones, y el historial del lote. Por este motivo, se deben considerar varios aspectos a la hora de decidir si aplicar o no un fungicida.
De acuerdo a un comunicado de la firma Tecnomyl, desde el comienzo de la floración (R1) se debería prestar especial atención al desarrollo de las enfermedades de fin de ciclo. Sin embargo, el mejor momento para aplicar fungicidas suele ser a partir de que se empiezan a formar las vainas (R3) y hasta la formación de semillas (R5).
Actualmente, la mezcla de estrobilurinas y triazoles es la más utilizada en la aplicación de fungicidaspara el control de las enfermedades de fin de ciclo. Los triazoles poseen un extenso espectro de acción, siendo su rol fundamental el curativo, ya que logran poner un freno al desarrollo de las enfermedades. Las estrobilurinas, en cambio, actúan a modo de prevención, aunque también producen efectos fisiológicos propicios en las plantas que pueden aumentar el rendimiento de las mismas.