La Comisión Europea propuso objetivos legalmente vinculantes para reducir a la mitad el uso de agroquímicos; las cuestiones ambientales están presentes en la agenda del sector agropecuario.
Según las propuestas, el uso de fitosanitarios debería reducirse en un 50% para fines de esta década. Además, se prohibirán por completo en lugares sensibles como parques públicos y áreas protegidas.
En este sentido, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, cuestionó al mercado europeo por los impuestos que gravará sobre las materias primas en cuestiones de huella de carbono a partir del año que viene.
“En 2023, Europa empezará a aplicar barreras paraarancelarias, es decir, impuestos a la exportación de granos, carne y productos industriales por los gases de efecto invernadero que se hayan emitido para producir ese bien, como los derivados del transporte, el uso de energía, o la deforestación”, advirtió.
Más allá de las protestas, dijo que hay que adaptarse y modificar las prácticas productivas.