Nuevamente, el ingeniero agrónomo Rodolfo Rossi se pone el traje de presidente en la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), del mismo modo que lo hizo cuando la fundó en 2004.
En ese momento, un pionero en investigación de maíz, el ingeniero agrónomo Tomás Luna, fue convincente respecto a la soja: “Que bienvenida es la soja; porque el monocultivo de maíz en el partido de Pergamino no se soporta más”, había dicho el referente a Rossi, quien lo recuerda con una sonrisa, presagiando lo que vendría unos años después.
“En esa época muchos miraban a la soja como un aporte a la sustentabilidad. Luego esta ecuación se dio vuelta. Sin embargo, apareció la mano de las organizaciones como Aapresid, Crea, las Universidades y hasta los profesionales de la agronomía, quienes generaron las condiciones para que el cultivo de soja vuelva a ser sostenible desde lo ambiental”, indicó.
El crecimiento del área sojera en la Argentina se dio por las buenas condiciones que tenía el cultivo desde el punto de vista económico. Este impulso, que en muchos casos llegó a ser excesivo, dejó de lado la adopción de cultivos tradicionales en las diferentes regiones agrícolas para dar paso al monocultivo de soja en su más dura expresión.
Sin embargo, Rossi, asegura que “hubo factores políticos que descuidaron la sustentabilidad” en muchas regiones del país, exponiendo a la soja como única alternativa viable.
“La expansión de la soja hacia el NOA y NEA se dio, en un principrincipio, mediante un plan agrícola-ganadero. Pero luego, con la suspensión de las exportaciones de carnes en 2006, el proyecto quedó trunco y a los productores no les quedó otra que hacer soja”, recordó el profesional.
No obstante, ponderó que hoy los agricultores tienen una gran conciencia para producir más y de manera eficiente. “La siembra directa fue un cambio de época. Este modelo, que no solo significa sembrar directamente en la tierra, mueve toda una conciencia de conservación de suelos que pone a la agricultura nacional muy arriba en cuanto a sustentabilidad y cuidado ambiental”, manifestó.
Por su parte, reconoció que la política de retenciones impulsada por el Gobierno deja “sin margen de error” a los productores.
“El próximo gobierno deberá tener la valentía de impulsar una quita gradual de retenciones de manera seria –instó – Es fundamental, ya no como un reclamo del productor, sino como una decisión que impacte de manera positiva para enfrentar el descalabro económico que vive el país”
Por último, consultado por la sequía que dañó considerablemente las expectativas de rendimiento del cultivo de soja, Rossi fue tajante: “Las últimas tres campañas no fueron las mejores para el cultivo. La falta de lluvia golpeó con dureza a muchas regiones del país y las cifras marcan un claro descenso en el potencial de cosecha para la Argentina”.
Pero además hay algo más grave aún: la calidad de la semilla para la próxima temporada. En ese sentido, el reconocido fitomejorador de soja reveló que “hay calidades muy bajas” recolectadas en la presente campaña que va a incidir en la próxima siembra.
“Los análisis indican que hay mucha semilla de bajo vigor, mala calidad y reducido poder germinativo”, expuso con preocupación. También aclaró: “Hay lotes destinados a semillas que se perdieron en su totalidad y el impacto sobre la industria de la semilla será fuerte”.
En ese marco, recomendó a los productores implantar semillas certificadas en la próxima campaña, con la finalidad de evitar correr riesgos a la hora de la siembra.
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