l Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) compartió a través de su página oficial una serie de técnicas para tener en cuenta a la hora de cortar hojas y ramas de la planta de yerba mate, lo que determinará el rendimiento de la próxima cosecha.
Para lograr una productividad sustentable en el tiempo, los trabajos se deben realizar con cuidados de la planta y del suelo, apropiados y oportunos. En ese sentido, el ingeniero agrónomo Matías Bazila explicó que “no hay otra manera de lograr que las plantas perduren en el tiempo generando hojas, año tras año”.
Ya cerca del inicio de la zafra gruesa, desde el Área Técnica recuerdan que la cosecha “es una poda y para ello deben conocer cuáles son los trabajos a realizar en nuestros yerbales y en que épocas, además de prever la necesidad de herramientas e insumos a utilizar según la intervención”.
Asimismo, Bazila enfatizó que “el conocimiento y la planificación son la base para obtener eficiencia y asegurar próximas cosechas”.
Si el año anterior se hizo bien el raleo, estos aumentos quedan generalmente solos sobre la rama y se evitan las competencias internas de la planta.
Esta es la rama que queda en la planta después de la cosecha y que será cortada el año siguiente, por lo que debe ser la mejor.
Esta tarea se realiza cortando el extremo de la rama, logrando de esta manera romper la dominancia apical (vertical).
No se debe cosechar al año sobre el material cortado. Solamente viruteo y raleo si es necesario.
Desde el INYM advierten que la productividad de un cultivo surge de la intervención del hombre sobre los bienes naturales, por lo que el resultado estará en función de la toma de decisiones que se realicen sobre ellos.
En ese sentido, aseguran que para que cada práctica se realice de la mejor manera, “es fundamental contar con herramientas de buena calidad, en buen estado y apropiadas para cada tarea”.
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