os mohos, bajo ciertas condiciones, pueden producir micotoxinas. La producción de micotoxinas puede ocurrir tanto en el campo antes de cosecharse, durante, después, en el procesado, o en la alimentación.
Como podemos ver, las condiciones para que se presenten son más que amplias, por lo cual pueden estar siempre al acecho de su billetera por las pérdidas que producen en la producción.
Los hongos de los géneros Aspergillus, Fusarium, y Penicillium son los más importantes en la producción de micotoxinas con impacto en la producción animal.
Es crítico recordar que las mejores condiciones para el crecimiento de mohos no son necesariamente las condiciones para el crecimiento de las micotoxinas.
Las micotoxinas pueden aumentar la incidencia de enfermedades y reducir la eficiencia de producción.
Los síntomas resultantes son inespecíficos, haciendo difícil el diagnóstico. La dificultad del diagnóstico aumenta debido a la limitada investigación, la ocurrencia de múltiples toxinas, distribución no uniforme en el alimento, interacción con otros factores, problemas de muestreo y el análisis del material sospechoso.
El trabajo de campo sugiere que, si bien no se puede arribar a un diagnóstico definitivo por los síntomas o por daños específicos de tejidos, ciertas observaciones pueden ayudar:
Los rodeos que sufren micotoxicosis tienen, típicamente, una pérdida en la producción de leche. Las vacas recién paridas tienen una performance pobre y tienen un aumento en la incidencia de enfermedades, también existe una supresión del sistema inmune. Usualmente hay una diarrea intermitente, a veces con sangre en las heces u oscura. Las vacas pueden no responder bien a los tratamientos veterinarios típicos.
Puede haber un aumento en la incidencia de enfermedades, particularmente en vacas recién paridas, como cetosis, desplazamiento abomasal, retención de placenta, metritis, mastitis, e hígado graso. Puede haber pocos o muchos de estos signos. Puede estar presente más de una micotoxina, como también puede haber interacciones con otros agentes.
Hay distintos niveles para tener en cuenta de algunas micotoxinas y, por encima de ellos, puede haber efectos perjudiciales para la producción.
Los costos de los análisis han sido altos pero son insignificantes comparados con las consecuenciaseconómicas en la producción y las pérdidas en salud. Nuevos inmunoensayos han reducido los costos de losanálisis. Otro método aún más nuevo es el TLC (thinlayerChromatography) que da menos falsos positivos que elmétodo de ELISA.
La recolección de muestras representativas del alimento es un problema primario porque los hongos puedenproducir una gran cantidad de micotoxinas en un área pequeña haciendo los niveles de micotoxinas altamentevariables dentro del alimento. El muestreo de silos horizontales muestra que las micotoxinas son muy variables alo largo del silo, de todas maneras, la cara del silo parece tener niveles más altos. Debido a que se pueden formarmicotoxinas en la muestra tomada, se debe preservar la misma y enviarla de inmediato al laboratorio. Lasmuestras pueden ser secadas, congeladas, o tratadas con inhibidores de hongos antes de ser mandadas. Los nivelesaceptables de micotoxinas deben ser bajos debido a la distribución no uniforme en el alimento, a muestreosinciertos y al análisis en sí, y el efecto potencial de otra fuente tóxica dentro de la dieta.
La prevención de la formación de micotoxinas es esencial ya que hay pocas maneras de solucionarcompletamente los problemas una vez que ya están presentes. La amonificación de los granos puede destruiralgunas micotoxinas, pero no hay un método práctico para detoxificar el forraje afectado. Una práctica importanteen la prevención de las micotoxinas es, durante la elaboración del silo, la eliminación del oxígeno. Algunosaditivos pueden ser beneficiosos para reducir las micotoxinas porque son efectivas en reducir el crecimiento dehongos. Tanto el amonio, el ácido propiónico, los probióticos o los aditivos enzimáticos del silo han demostradoser, por lo menos, parcialmente efectivos para inhibir el crecimiento de hongos.
El tamaño del silo debe ser el apropiado para que la tasa de extracción diaria sea tal que no permita sudeterioro. Es importante que el grano húmedo sea almacenado con el contenido de humedad apropiado y en unabuena estructura. Obviamente, los hongos en el alimento deben ser eliminados. Si se encuentran nivelesinaceptablemente altos de micotoxinas, la dilución o la remoción del alimento son buenas prácticas. De todasmaneras, generalmente es un problema la remoción completa de algunos elementos de la dieta, particularmente elforraje.
Resultados favorables se han obtenido de investigaciones conducidas con materiales adsorbentes como labentonita. Estos materiales adsorbentes se unen a las micotoxinas, reduciendo su disponibilidad para el animal.
Como vimos pueden estar en todos lados, producen muchos signos inespecíficos, causan algunos problemas ensu detección y el tratamiento, una vez que se presentaron los signos, no tiene buen resultado. Es un ladrón bastantesilencioso pero deja algunos rastros particulares, así que monitoree su presencia, evite su formación y consumopara que no logre morder su billetera.
Sitio Argentino de Producción Animal