La segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa comenzó este 8 de junio en gran parte del territorio nacional bajo supervisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). El operativo se extenderá durante 30 días y estará dirigido exclusivamente a terneros y terneras que ya recibieron la primera inmunización del año, mientras que también se aplicarán dosis contra la brucelosis bovina a hembras de entre tres y ocho meses de edad. La medida alcanza principalmente a las provincias de la región Centro Norte y el Cordón Fronterizo y representa un cambio relevante en la estrategia sanitaria nacional, ya que reduce el universo de animales vacunados sin afectar los estándares de protección sanitaria.
La decisión forma parte de la actualización del esquema de prevención establecido por el organismo sanitario nacional y se encuentra respaldada por la Resolución N.° 711/2025. Según informó el SENASA, la modificación permitirá dejar de vacunar durante esta segunda campaña a categorías como vaquillonas, novillos, novillitos y toritos, concentrando los esfuerzos únicamente en los animales más jóvenes.
Desde el organismo destacaron que la medida no implica una disminución de los controles sanitarios ni un aumento del riesgo epidemiológico. Por el contrario, sostuvieron que la inmunidad alcanzada por los animales vacunados en campañas anteriores permite mantener la protección necesaria frente a una enfermedad que permanece ausente en el país desde hace años.
La actualización del plan también tendrá un impacto económico significativo para el sector ganadero. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la reducción de categorías alcanzadas permitirá un ahorro cercano a 14 millones de dosis de vacuna, con la consecuente disminución de costos para productores, entes sanitarios y operadores vinculados a la actividad pecuaria.
El cronograma dispuesto por el SENASA establece distintas fechas de inicio según la provincia. Desde el 8 de junio comenzaron las tareas en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, La Pampa, San Luis, Chaco y Corrientes, donde la vacunación se desarrollará hasta el próximo 10 de julio.
En tanto, Santiago del Estero y Misiones iniciarán la campaña el 22 de junio, mientras que Formosa comenzará el 29 de junio. Más adelante, los planes sanitarios específicos de Catamarca y Tucumán pondrán en marcha la vacunación a partir del 6 de julio. Finalmente, Jujuy y Salta darán inicio a las tareas el 27 de julio.
El esquema diferenciado responde a las características productivas y sanitarias de cada región, así como a cuestiones logísticas vinculadas con la organización de los operativos en establecimientos ganaderos distribuidos a lo largo del país.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales de pezuña hendida, como bovinos, porcinos, ovinos y caprinos. Si bien no representa un riesgo directo para la salud humana, su aparición puede generar graves consecuencias económicas debido a las restricciones comerciales que suelen imponerse sobre los países afectados.
Por esa razón, Argentina sostiene desde hace décadas un sistema de vigilancia epidemiológica y vacunación considerado uno de los pilares de su estrategia sanitaria ganadera. El mantenimiento del estatus sanitario resulta clave para garantizar el acceso a mercados internacionales y preservar la competitividad de las exportaciones de carne y otros productos de origen animal.
La adecuación implementada este año se alinea con experiencias desarrolladas en otros países de la región que también mantienen programas de vacunación contra la fiebre aftosa. Según indicó el SENASA, naciones como Uruguay y Paraguay aplican estrategias similares enfocadas en categorías específicas de animales, sin que ello implique una pérdida de protección sanitaria.
Además de la vacunación contra la fiebre aftosa, la campaña incluye la inmunización obligatoria contra la brucelosis bovina en terneras de entre tres y ocho meses de edad. Esta enfermedad bacteriana provoca pérdidas productivas en los rodeos ganaderos y puede transmitirse a las personas a través del contacto con animales infectados o del consumo de productos contaminados.
La vacunación contra brucelosis se desarrollará en todo el territorio nacional, con excepción de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, jurisdicción reconocida oficialmente como libre de la enfermedad. El objetivo es continuar avanzando en el programa de erradicación y consolidar los niveles sanitarios alcanzados durante los últimos años.
Desde el organismo sanitario también señalaron que se mantendrá un seguimiento permanente de las condiciones climáticas y productivas durante el desarrollo de la campaña. En caso de registrarse eventos extraordinarios que dificulten la vacunación o el movimiento de hacienda, podrán implementarse medidas excepcionales destinadas a garantizar el cumplimiento de los requisitos sanitarios y documentales.
La puesta en marcha de esta segunda campaña representa uno de los principales operativos sanitarios del calendario ganadero argentino. Miles de productores deberán coordinar la vacunación de sus animales dentro de los plazos establecidos para mantener la regularidad de los rodeos y cumplir con las exigencias sanitarias vigentes.
Con la reducción de categorías alcanzadas y la focalización en los animales de menor edad, el SENASA busca optimizar recursos, reducir costos y sostener el estatus sanitario que permitió a la Argentina mantenerse libre de fiebre aftosa, una condición considerada estratégica para la producción pecuaria y el comercio internacional de carnes.