La empresa Cynodon, fundada por Matías Iribarren, Kevin Casserly y Gonzalo Madero, se convirtió en una de las principales referentes de la producción e implantación de césped de alta calidad en la Argentina. Con más de dos décadas de trayectoria, la firma abastece proyectos deportivos, recreativos y paisajísticos en todo el país y recientemente sumó a su portfolio una variedad que será utilizada en el Mundial de Fútbol 2026.
Según informó Agrofy News, la compañía produce más de 500.000 metros cuadrados de césped por año y estima haber participado en la implantación de más de 300 canchas de polo, golf, fútbol y rugby durante los últimos años.
El crecimiento de la empresa estuvo acompañado por una estrategia enfocada en incorporar las tecnologías y variedades más avanzadas del mercado internacional. "Siempre tratando de alcanzar el espectro completo de las necesidades de césped del mercado", explicó Kevin Casserly al describir la filosofía que impulsó la expansión de la firma.

La compañía logró posicionarse como líder en la implantación de superficies deportivas, especialmente en disciplinas donde la calidad del césped resulta determinante para el rendimiento y la seguridad de los jugadores. Entre sus principales clientes figuran campos de polo, golf, fútbol y rugby distribuidos en distintas regiones del país.
Uno de los hitos más recientes fue la incorporación de Tahoma 31, una variedad de césped que tendrá un papel protagónico en el Mundial de Fútbol 2026. La decisión llegó luego de un exhaustivo proceso de análisis técnico y consultas con especialistas internacionales.

"Hablamos mucho con gente que lo produjo y gente que lo usaba afuera, y nos dieron las mejores recomendaciones. Entonces decidimos hacer un convenio con la Universidad de Oklahoma, que es quien la creó, y bueno, aquí la tenemos con nosotros", explicó Gonzalo Madero.
La llegada de esta variedad requirió un procedimiento complejo. Debido a que estas bermudas híbridas no producen semillas viables, la reproducción debe realizarse mediante estolones y rizomas. Para ello, Cynodon importó material vegetal refrigerado desde el exterior y lo implantó en sus campos de producción para iniciar el proceso de multiplicación.
"Lo que hicimos fue traer rizomas y estolones de afuera. Eso viene refrigerado. Una vez que lo recibimos, lo implantamos en el campo y ahí empieza todo el proceso de crecimiento hasta obtener la carpeta que buscábamos", detalló Madero.
La empresa utiliza distintos sistemas de implantación adaptados a las necesidades de cada proyecto. Uno de los más utilizados es el denominado row planting, una técnica especialmente empleada en campos de polo, golf y fútbol para variedades que no pueden multiplicarse mediante semillas.

La incorporación de Tahoma 31 representa una nueva apuesta estratégica para la compañía. "Va a salir en primavera de 2026, así que estamos apostando fuerte a este césped. Creemos que va a tener muy buena recepción en el mercado", señaló Madero.
Además de Tahoma 31, Cynodon trabaja con otras variedades certificadas internacionalmente como Tifway y TifGrand, desarrolladas por la Universidad de Georgia. La empresa destaca que la certificación de origen permite garantizar calidad genética y uniformidad en cada implantación.
El crecimiento sostenido del negocio refleja una tendencia creciente hacia superficies deportivas de mayor calidad y menor mantenimiento. La demanda de clubes, desarrolladores privados y emprendimientos deportivos impulsó la expansión de la empresa, que continúa incorporando nuevas áreas productivas para acompañar el crecimiento del mercado.
La llegada del césped que será protagonista en el Mundial 2026 representa un nuevo paso para una firma argentina que logró transformar un nicho altamente especializado en un negocio de alcance nacional e internacional.