Recibieron la documentación y, de esa manera, completar un proceso fundamental que los deja como propietarios legales de sus hogares.
Desde su asunción en diciembre del año pasado, el gobernador Claudio Poggi ha tomado como política habitacional central la agilización del trámite de escrituración para aquellos que poseen una vivienda estatal. Como consecuencia, en febrero el ministerio de Desarrollo Humano lanzó ‘Escriturá tu Casa’, una iniciativa que cumple con el objetivo propuesto mediante la eliminación de trabas administrativas y un abaratamiento sideral de los costos requeridos.
“Removimos todos los obstáculos. Queremos que todos tengan su escritura porque sabemos la tranquilidad que brinda. La seguridad jurídica de la vivienda es un aporte a la calidad de vida”, afirmó el Jefe de Estado este viernes en el Salón Blanco, donde más de 70 beneficiarios fueron convocados para celebrar otra edición de la propuesta. Resaltó que la documentación es un aporte a la seguridad, pero también añade valor a la propiedad, sirve como garantía para sacar créditos e incluso se convierte un un elemento más para dejar eventualmente como herencia.
Para facilitar el trámite, el Gobierno eliminó una exigencia anterior que obligaba a mantener las últimas dos cuotas del hogar en estado pendiente hasta 2040, de modo que ahora cada vecino puede cancelar la deuda si así lo desea. También erradicó el impuesto estatal, de tal forma que el costo económico por escriturar ahora equivale solamente al 50% del honorario mínimo que cobra un escribano.
“Es un antes y un después. Aquí han llegado hoy como adjudicatarios y se van como propietarios”, destacó el director de Viviendas y Regularización Dominial, Hugo Rossi, quién además informó que en los días previos enviaron el expediente 1.000 al Colegio de Escribanos, lo que refleja la importancia que tiene el Programa para suplir una necesidad común de gran parte de la ciudadanía.
Dentro del recinto, primó un clima que mezcló emoción con alivio por haber cerrado una etapa tan incómoda como necesaria. “Vivíamos en una casa, pero no era nuestra. Siempre el riesgo y el miedo de no saber que podía pasar. Hoy por fin podemos decir que tenemos nuestro pedacito de tierra, nuestro techo y nadie te lo puede quitar”, expresó Susana Britos, quien tomó el centro del escenario para compartir las particularidades de su historia personal, pero de alguna manera fue la voz representativa de cada beneficiario que accedió esta tarde a la escritura.