Por Agroempresario.com
Hace seis años, Carolina Kranewitter, bioquímica de la Universidad Nacional del Litoral, decidió emprender en su pueblo natal, Valle María, Entre Ríos. Aplicando sus conocimientos científicos, fundó Juní Perá, una marca de cosmética natural que utiliza ingredientes biodegradables. "Quería aplicar mis conocimientos sin renunciar a la vida en armonía con la naturaleza", explicó.
Inició su emprendimiento con una inversión del 20% de su sueldo como bioquímica en un hospital, vendiendo productos a familiares y amigos. La aceptación fue rápida, gracias a su formación científica, y pronto necesitó expandir su equipo. Hoy, Juní Perá cuenta con más de 10 empleados y sigue las normas Ecocert de la Unión Europea.

Kranewitter destaca el compromiso de la empresa con la sostenibilidad, usando ingredientes naturales certificados y prácticas responsables. Este esfuerzo fue reconocido con el sello de Empresa Verde Nivel 2 por la RAMCC. Juní Perá proyecta un crecimiento del 100% en ventas para 2024, apoyado en una red de ventas y comercio electrónico en expansión.
Además, la marca planea nuevas líneas de productos para hombres y problemas dermatológicos específicos. Con la mira puesta en mercados internacionales como Paraguay y China, Kranewitter busca consolidar a Juní Perá entre profesionales de la piel.

La empresa también participa en proyectos de reforestación y conservación de especies autóctonas. "La naturaleza es nuestro hogar y necesitamos cuidarla", enfatiza Kranewitter, reflejando su visión integral de sostenibilidad. Inspirada en la fábula del colibrí, Juní Perá aspira a contribuir significativamente al cuidado del planeta.
Juní Perá se distingue por su compromiso social y ambiental, destinando un porcentaje de sus ventas a esfuerzos de conservación. La filosofía de la empresa trasciende la producción de cosméticos, abarcando una visión de cuidado del medio ambiente que la posiciona como un referente en el sector.