Por Agroempresario.com
En un giro significativo para la industria energética argentina, la petrolera estatal YPF y su socia malaya Petronas han elegido el puerto de Punta Colorada, en la localidad de Sierra Grande, Río Negro, como el sitio para una nueva planta de gas natural licuado (GNL). Esta planta permitirá exportar el gas producido en Vaca Muerta en estado líquido, un paso crucial para aumentar las exportaciones de energía del país.
La decisión se confirmó después de una reunión del directorio de YPF, que contó con la presencia del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, en Buenos Aires. La selección de Punta Colorada se hizo por unanimidad, descartando así a Bahía Blanca, la otra opción evaluada para la instalación de la planta.

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, quien ha sido un ferviente defensor de que la planta se ubique en Río Negro, se mostró entusiasta con la noticia. "El puerto patagónico en Río Negro será una gran oportunidad para la región", afirmó Figueroa en un evento reciente en Neuquén, subrayando el potencial de crecimiento económico que este proyecto traerá a la región patagónica.
La planta de GNL es una inversión multimillonaria, con un costo total estimado de alrededor de 30.000 millones de dólares. De estos, aproximadamente 20.000 millones se destinarán a la construcción de gasoductos y otras infraestructuras necesarias. Para asegurar el financiamiento y la viabilidad del proyecto, YPF deberá garantizar contratos de demanda por un total de 80 millones de metros cúbicos diarios de gas, una cifra significativa en comparación con la producción actual de Argentina.
El puerto de Punta Colorada ofrece ventajas estratégicas sobre Bahía Blanca, como aguas más profundas que permiten la llegada de buques de mayor porte. Además, la región no enfrenta los problemas de tráfico que afectan a Bahía Blanca debido a su intensa actividad en la exportación de granos. Esto hace que Punta Colorada sea una opción más atractiva para el desarrollo del proyecto de GNL y para futuras exportaciones de petróleo.

Este proyecto también implica la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur, que conectará el yacimiento con el puerto de Río Negro, facilitando el aumento de las exportaciones de petróleo. La planta de GNL no solo consolidará la posición de Argentina en el mercado global de energía, sino que también diversificará sus exportaciones, con un potencial estimado de generar ingresos por 30.000 millones de dólares en exportaciones de energía para 2031.
En paralelo, Pan American Energy (PAE) y la empresa noruega Golar han anunciado la contratación de un buque de licuefacción para 2027, con planes para una capacidad de procesamiento de gas natural de 2,45 millones de toneladas por año. Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia para aumentar la capacidad de exportación de GNL del país.
La decisión de YPF y Petronas de optar por Punta Colorada marca un hito en la estrategia energética de Argentina, posicionando al país como un jugador clave en el mercado global de GNL. Con esta inversión, se espera que Argentina no solo satisfaga su demanda interna de gas, sino que también se convierta en un exportador importante de este recurso, aprovechando plenamente el potencial de Vaca Muerta.