Por Agroempresario.com
En un contexto de rápida evolución tecnológica, Nicolás Bergmann, ingeniero agrónomo con un posgrado en fertilidad del suelo y fisiología vegetal en Estados Unidos, decidió dar un giro radical en su vida profesional hace ocho años. En una nota publicada por La Nación, contó que a los 33 años, y bajo un ultimátum de su padre, Bergmann dejó su trabajo en una firma de semillas para unirse a la empresa agropecuaria familiar Taguay y fundar Vistaguay, una startup que se desprendió tecnológicamente de la compañía familiar. Esta decisión, aunque arriesgada, ha demostrado ser visionaria en el sector agropecuario.
Vistaguay, creada en 2014, se destaca por su innovadora plataforma que combina imágenes de drones y satélites para ofrecer una variedad de servicios avanzados, como índices de vegetación, modelos de elevación, detección de malezas y mapas de prescripciones. Esta tecnología permite a los productores obtener datos precisos y en tiempo real sobre la evolución de los cultivos, facilitando una gestión más eficiente y sostenible.

Uno de los mayores desafíos enfrentados por Vistaguay fue el acceso limitado a drones por parte de algunos productores. Para superar esta barrera, Bergmann y su equipo desarrollaron una red de más de 450 pilotos. Esta red asegura que cualquier productor, técnico o empresa agropecuaria pueda utilizar la plataforma, independientemente de si posee un drone o no.
La expansión de Vistaguay ha sido notable. En el último año, la plataforma procesó más de 2500 lotes durante la campaña 23/24 y ha extendido sus operaciones a México, Guatemala, Colombia y Brasil. Además, la empresa está trabajando para aumentar su presencia en las regiones del NEA y NOA en Argentina.

Uno de los avances más destacados de Vistaguay ha sido la integración de sus mapas de malezas con pulverizadoras. Esta tecnología permite generar prescripciones que optimizan el uso de agroquímicos, logrando ahorros significativos y promoviendo una agricultura más sustentable.
El camino de Nicolás Bergmann y Vistaguay es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede transformar el sector agropecuario, ofreciendo soluciones innovadoras y eficientes que responden a las necesidades de un mercado en constante cambio.