Por Agroempresario.com
En los últimos años, el coaching profesional ha pasado de ser una práctica emergente a convertirse en una herramienta esencial para el éxito empresarial. El Estudio Global de Coaching 2023, realizado por la Federación Internacional de Coaching (ICF) en colaboración con PwC, revela un crecimiento explosivo en el número de profesionales y en el impacto económico del sector.
Daniel Colombo, Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, ofrece una visión detallada sobre cómo esta expansión está transformando la forma en que las empresas abordan el desarrollo de talento y liderazgo, en un artículo que publicó en El Cronista.
El estudio destaca un aumento del 54% en la cantidad de coaches certificados desde 2019, un claro indicador de la creciente demanda de esta disciplina. Colombo señala que esta expansión no es aleatoria, sino una respuesta a la necesidad cada vez mayor de líderes capaces de adaptarse a un entorno empresarial en constante cambio. “El coaching está ayudando a las organizaciones a no solo alcanzar sus metas, sino a superarlas”, afirma Colombo.

El impacto del coaching no se distribuye de manera uniforme. Mientras Asia lidera con un asombroso incremento del 86%, otras regiones como Medio Oriente, África y Europa Oriental también han mostrado crecimientos significativos. En América Latina y el Caribe, el aumento del 54% refleja una alineación con la tendencia global, pero Colombo destaca que la región está empezando a captar más atención internacional debido a su potencial en desarrollo.
En términos económicos, el coaching generó $4.564 millones en ingresos en 2022, un salto del 60% respecto a 2019. Colombo explica que este crecimiento está impulsado por un aumento en las tarifas, que ahora promedian $244 por sesión a nivel global. “Norteamérica sigue liderando con las tarifas más altas, pero la brecha está cerrándose a medida que el coaching se convierte en una inversión más accesible en otras regiones”, comenta.
El estudio también revela que el 72% de los coaches son mujeres y que la mayoría posee títulos avanzados. Este perfil demográfico muestra una profesión altamente cualificada y diversa. Colombo resalta que el alto nivel de formación es fundamental para el éxito en el coaching. “Una formación rigurosa asegura que los coaches no solo tengan las herramientas adecuadas, sino también la capacidad para adaptarse a las necesidades cambiantes de sus clientes”, explica.

Las áreas de especialización predominantes incluyen coaching de liderazgo, ejecutivo y de negocios/organizaciones. Además, muchos coaches amplían su oferta con servicios como consultoría y facilitación. Colombo subraya que esta diversificación permite a los coaches responder a una amplia gama de necesidades y demandas en el ámbito empresarial.
El crecimiento del coaching refleja una evolución significativa en cómo las organizaciones y los profesionales buscan mejorar su rendimiento y alcanzar sus objetivos. Como señala Daniel Colombo, “el coaching no es una moda pasajera, sino una herramienta probada que sigue demostrando su valor en un mundo empresarial cada vez más competitivo”. La clave para el éxito en esta disciplina radica en la calidad de la formación y el compromiso continuo con la excelencia.
Este artículo, publicado en El Cronista, ofrece una perspectiva crucial sobre la influencia creciente del coaching profesional y su papel en la configuración del futuro empresarial.