Por Agroempresario.com
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) continúa fortaleciendo su Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, con el objetivo de monitorear y controlar enfermedades de declaración obligatoria. Este sistema, que cumple con los estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), se basa en la recolección de datos a través de dos metodologías clave: la vigilancia activa y la vigilancia pasiva.
La vigilancia pasiva involucra a personas y entidades vinculadas al contacto directo con animales, quienes pueden detectar enfermedades potenciales y notificarlas al Senasa. Esta estrategia ha permitido aumentar significativamente el número de alertas, lo que favorece la detección temprana y la implementación de medidas sanitarias para contener o erradicar las enfermedades.

El Senasa ha facilitado este proceso a través de diversas vías de comunicación, como la notificación presencial en oficinas locales, formularios en su página web y canales de mensajería instantánea como WhatsApp. Gracias a estas acciones, las notificaciones han crecido más de un 100% en los últimos años, destacándose el 2023 como un año crítico, debido a la emergencia sanitaria provocada por la influenza aviar y la encefalomielitis equina.
El organismo clasifica las enfermedades en tres grupos según su peligrosidad y rapidez de actuación necesaria. El Grupo I incluye aquellas que requieren una intervención inmediata, como la fiebre aftosa, la peste porcina africana y la rabia paresiante, mientras que los Grupos II y III agrupan enfermedades bajo programas nacionales como la tuberculosis y la brucelosis.

Para reforzar la concienciación sobre la importancia de estas notificaciones, el Senasa ha desarrollado charlas y capacitaciones en el noreste argentino. En localidades como Las Lomitas y Formosa Capital, los profesionales del organismo han abordado temas relacionados con la vigilancia epidemiológica, destacando la necesidad de un sistema de notificación eficiente para mitigar los riesgos que suponen las enfermedades animales transfronterizas.
Con el objetivo de continuar con estas actividades de capacitación, el Senasa seguirá promoviendo la importancia de la detección precoz, tanto a nivel nacional como regional, para garantizar la sanidad animal y proteger la producción agropecuaria del país.