La industria forestal argentina comenzó a exhibir señales de recuperación durante abril de 2026 impulsada por un récord histórico en las exportaciones de madera aserrada, una moderada mejora del mercado interno y una mayor adaptación de las empresas al nuevo escenario económico. Así surge del último informe elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), que analiza la evolución del sector y sus perspectivas para los próximos meses.
De acuerdo con el relevamiento realizado por el ingeniero Gustavo Cetrángolo, asesor de FAIMA, la actividad muestra indicadores positivos luego de varios años marcados por la incertidumbre económica, la caída del consumo y las dificultades financieras que afectaron a gran parte de las empresas del sector.
Uno de los datos más relevantes del informe corresponde al desempeño exportador. Durante abril se registró un récord de embarques de madera aserrada de pino, con un total de 40.475 toneladas exportadas, impulsadas principalmente por la demanda de mercados asiáticos y por el crecimiento de los pedidos vinculados a la industria del embalaje,segun informo Argentina Forestal.
En el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones crecieron un 31,4% respecto del mismo período del año anterior, consolidándose como uno de los principales motores de recuperación para la actividad forestal.
Según indicó Cetrángolo en declaraciones reproducidas por FAIMA, "Las empresas que están en condiciones de exportar incrementaron significativamente sus volúmenes. La exportación se ha transformado en una herramienta para sostener la producción y el empleo".

El informe señala que gran parte del crecimiento exportador fue liderado por grandes compañías con presencia internacional, aunque también destaca el esfuerzo realizado por numerosas empresas medianas para sostener operaciones en mercados externos.
La recuperación de las exportaciones aparece como una respuesta a la necesidad de compensar la debilidad del mercado interno y aprovechar oportunidades comerciales generadas por la demanda internacional.
Desde FAIMA consideran que la inserción en mercados externos seguirá siendo un factor determinante para la evolución del sector durante el segundo semestre del año.
En ese contexto, las provincias de Corrientes y Misiones continúan consolidándose como los principales polos productivos y exportadores de la actividad forestal argentina.
En Corrientes, las exportaciones de productos forestales procesados alcanzaron durante 2025 un valor de 97,4 millones de dólares. El informe destaca que el 65% de ese total correspondió a productos con valor agregado, entre ellos la madera aserrada de pino, que creció un 59%, y los pellets de madera, que registraron una expansión del 68%.
Sin embargo, el documento también advierte sobre una fuerte concentración empresarial dentro del sector exportador correntino. La compañía ACON Timber explicó el 43% del total de las exportaciones forestales de la provincia.
Entre las principales empresas exportadoras de Corrientes figuran ACON Timber, Enrique R. Zeni y Cía., Establecimiento Las Marías, Norfor, El Yerbalito, ASECOR, Pallets Jauregui, Forestal Guaraní, Virasoro Maderas y Raúl E. Fernández.
Por su parte, Misiones exportó durante 2025 productos forestales por un valor cercano a los 99,6 millones de dólares. Aunque la empresa Arauco lidera parte de las ventas externas, la provincia presenta una estructura exportadora más diversificada.
El informe destaca además que más de 22 empresas misioneras superan actualmente los 500.000 dólares anuales en exportaciones, un indicador que refleja la amplitud de actores presentes en la cadena productiva.
Mientras las exportaciones lideran la recuperación, el mercado doméstico también presenta algunos signos positivos.
Durante abril y mayo se observó un incremento moderado en los pedidos de productos derivados de la madera, especialmente en segmentos vinculados a terminaciones para la construcción y materiales destinados al embalaje.
El movimiento fue más visible en pequeños y medianos aserraderos, impulsado por factores estacionales, una reducción de inventarios en distribuidores y una leve mejora del consumo.
Los precios comenzaron a registrar incrementos moderados, particularmente en los productos destinados al embalaje, mientras que la demanda muestra una tendencia hacia la estabilización luego de varios meses de retroceso.
No obstante, el informe advierte que persisten dificultades vinculadas a la cadena de pagos. Los plazos de cobro continúan extendidos y la recuperación de cheques rechazados sigue representando un desafío financiero para muchas empresas.
A pesar de una ligera baja en las tasas bancarias, el acceso al financiamiento continúa siendo una de las principales preocupaciones para las compañías del sector.
Uno de los factores que todavía limita una recuperación más acelerada de la actividad forestal es el comportamiento de la construcción, uno de los principales destinos de los productos derivados de la madera.
Según los datos analizados por FAIMA, durante el primer cuatrimestre de 2026 los despachos de cemento alcanzaron poco más de tres millones de toneladas, lo que representa una caída del 4,5% respecto del mismo período de 2025.
Aunque el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró mejoras intermensuales e interanuales durante marzo, el sector continúa operando en niveles considerados bajos y sin señales contundentes de expansión.
La falta de un repunte sostenido en la construcción impacta directamente sobre la demanda de insumos forestales, limitando las posibilidades de crecimiento más acelerado para la industria maderera.
En el plano internacional, los principales mercados forestales continúan mostrando comportamientos heterogéneos.
Brasil enfrenta una reducción en las exportaciones de madera aserrada y contrachapados debido al aumento de costos productivos, problemas logísticos y una competencia internacional cada vez más intensa.
China, uno de los principales consumidores mundiales de productos forestales, sigue afectada por la crisis inmobiliaria que atraviesa su economía. Durante los primeros meses de 2026, la inversión en desarrollo inmobiliario cayó 11,1%, afectando la demanda de madera y otros insumos para la construcción.
En Estados Unidos, en cambio, la construcción residencial muestra señales de recuperación gradual, aunque las elevadas tasas hipotecarias continúan condicionando el mercado.
Uno de los segmentos con mejores perspectivas es el de la madera de ingeniería, especialmente la madera laminada cruzada (CLT) y la madera laminada encolada, cuya demanda mantiene tasas de crecimiento de dos dígitos.
Entre las iniciativas destacadas para los próximos meses figura la realización de un nuevo censo de la industria forestal argentina, impulsado por la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto Industrial.
Será el primer relevamiento integral desde 2015 y permitirá actualizar información clave sobre la evolución del sector durante la última década.
Desde FAIMA consideran que contar con datos precisos resulta fundamental para comprender los cambios ocurridos en los últimos años y diseñar políticas públicas y estrategias empresariales más eficientes.
Además, el Observatorio de Monitoreo de la Industria de la Madera y del Mueble, desarrollado junto con la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones, avanza en la implementación de herramientas destinadas a mejorar la disponibilidad de información sectorial.
Con exportaciones en niveles récord, una mejora gradual del mercado interno y nuevas iniciativas orientadas a fortalecer la competitividad, la industria de la madera en Argentina observa con moderado optimismo la segunda mitad de 2026. La continuidad de la demanda externa, la recuperación del consumo y una eventual reducción del costo financiero aparecen como factores clave para consolidar la reactivación de una de las actividades productivas más importantes del interior del país.
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