En representación de la provincia de Mendoza, la vicegobernadora Laura Montero participó de la Mega Exposición de Ideas organizada por Multimedios Agroempresario. En la misma, planteó la inserción internacional de cadenas regionales de valor como estrategia para “conciliar nuestros recursos productivos con los grandes desafíos de la internacionalización”. Según Montero, considerando los niveles de pobreza de nuestro país y contrastándolos con las grandes oportunidades que nos da el mundo, resulta evidente que la Argentina tiene que encontrar “un mecanismo para darle oportunidad a todas nuestras economías regionales para encontrar su lugar en el mundo, para producir una dinámica de generación de actividad económica y, fundamentalmente, de empleo digno que nos lleve a poder lograr indicadores de desarrollo social y humano mucho mejor para nuestro país con todos nuestros recursos”.
En los últimos años, el comercio internacional fue cambiando; anteriormente, como señaló la vicegobernadora de Mendoza, se comercializaban bienes terminados; ahora, debido a la evolución en la producción, se ha generado una integración de cadenas con agregados hacia ambos lados en el circuito de valor: “Creo que es la clave para poder resolver nuestra estrategia de internacionalización de nuestras cadenas regionales. Hay una gran oportunidad para las economías emergentes, para las economías en desarrollo”, destacó Montero.
Mientras que en las décadas del ’80 y ’90 el comercio internacional tenía el foco principalmente en el hemisferio norte, hacia 2020 se espera que ese flujo de comercio descienda y las relaciones en el hemisferio sur crecerán, teniendo como protagonistas a los países de Latinoamérica y el Sudeste Asiático.
“Ya no se comercializan bienes finales, lo que se ha buscado es fraccionar las cadenas”, remarcó y ejemplificó con las situaciones de los países como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Japón, que funcionan como casas matrices por donde pasan todos los países que “intentan integrar al mundo su cadena de producción para ser fuertemente competitivos”. La fabricación de un avión Boeing es un ejemplo de integración vertical: “Intervienen Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Corea, Italia y Francia para hacer un avión, cada uno fabrica componentes; ya no se comercializan bienes finales, sino bienes intermedios cuando se da esa dinámica de integración y de fraccionamiento de cadena en los países donde más nos interesa y donde más ventajas podemos explorar”, explicó la vicegobernadora mendocina.
En el caso de Argentina, si bien “todas nuestras regiones tienen grandes potenciales exportadores”, Montero señaló que la macroeconomía y las reglas del juego internacionales no facilitan la exportación de nuestros productos. Por ello, una ventaja que podríamos explotar es la vinculación comercial con Chile. “Si nosotros nos pensamos conjuntamente con Chile, teniendo la visión del Pacífico y teniendo la visión de China, la cantidad de productos que nosotros podríamos estar vinculando” sería mayor, explicó la vicegobernadora.
Un ejemplo de integración con nuestro país vecino es el de aceites de pepita de uva de Mendoza. Este producto, por ejemplo, es importado por Estados Unidos, que paga 2,3 millones de dólares, y por España, que compra 0,35 millones. Al exportarlos desde Chile, el arancel es cero. En cambio, como detalló Montero, si se tuviera que exportar desde Argentina, habría que pagar 3,2 para ingresar a Estados Unidos y 12,8 para España; “¿No es más inteligente coordinar, fraccionar la cadena, compartir parte del valor agregado, vincularnos regionalmente y entrar a un mercado de una manera más competitiva?”, resolvió Montero.
De todas formas, aclaró que “todavía nos falta llegar a esa visión de fraccionamiento de la cadena donde convenga con mejores ventajas para poder integrar circuitos productivos y llevarlos a los países de destino”.
“Si nosotros produjéramos 50% de valor en Argentina y 50% del valor en Chile, nos está esperando un mercado de 6 mil millones de dólares al que podemos entrar con la ventaja comparativa de un arancel cero si exportamos desde Chile, mientras que si exportamos desde Argentina, tenemos que pagar un arancel del 25% porque no tenemos tratados de libre comercio con China”, explicó la vicegobernadora. “Hay que pensar con creatividad ese proceso porque da inmensas oportunidades. No importa en qué provincia del país estén, sino que logremos esa integración. Tenemos que pensar en cómo le vamos a dar una base de competitividad real a nuestras economías regionales dentro de esta visión que teneos que tener de la dinámica del mundo”, concluyó Montero.