erú es sinónimo de gastronomía y su capital, Lima, es la mejor representación de ello. Por lo tanto, cualquier aficionado a la buena comida debe hacer escala obligatoria en algunos de sus restaurantes que ofrecen cocina criolla, cebiches, platos amazónicos o especialidades chifa –una fusión entre la comida china y peruana– y nikkei –fusión entre la cocina japonesa y peruana–.
- Central: se trata de uno de los más mencionados de América Latina. Virgilio Martínez, su joven y laureado chef, hace su interpretación de la cocina peruana moderna a partir de ingredientes locales, muchos de ellos de tradición indígena. Está ubicado en el elegante barrio de Miraflores.
- Maido: el delicado menú, basado en frutos de mar de Maido, es único en su tipo. La casa ofrece una sofisticada cocina nikkei de la mano del chef Mituharu Tsumura, que supo colocar a Maido como número uno en el ranking del Worlds 50 Best Latam 2018.
- Isolina: esta imperdible taberna ofrece platos de raigambre criolla, muchos de ellos rescatados del pasado, tributo que el chef José del Castillo rinde a su madre Isolina Vargas, quien trabaja como pastelera del local. Asado de lengua, chicharrón de pulpo y mondongo son algunas de las especialidades que hay que probar.
- Amaz: Miguel Schiaffino apuesta por la cocina amazónica que tan de moda se ha puesto en Perú. Allí, se pueden experimentar platos atípicos como el paiche (gigantesco pescado de río), el churo (un enorme caracol amazónico) con sofrito de chorizo y mandioca, o el chonta (un tipo de palmera) con harina de castañas.
- Fiesta: es un homenaje a la cocina chiclayana, una de las mejores del país. Héctor Solís, cocinero de alma, prepara especialidades como el pato con arroz, el loche rallado y hecho guiso con cabritos de leche, y la tortilla de erizo. Una fiesta para los sentidos.

- La Mar: estupenda cebichería de Gastón Acurio, comandada por Pepe Cárpena, que hace algunos de los mejores ceviches de Lima: leve y sabiamente macerados, con pesca del día. Son imperdibles los de navajas o de ostiones. Los pescados a la parrilla también son estupendos.
- Wa Lok: Perú también es la génesis de la cocina chifa. En el Barrio Chino o en la sucursal de Miraflores de Won Ton se pueden comer especialidades de corte cantonés con influencia peruana, como costillas Ken Tou con arroz chaufa, gallina Tipakay y Kanlu wonton. Los entendidos lo consideran el mejor de los chifas.
- Rincón que no conoces: tradicional restaurante de cocina criolla fundado por Teresa Izquierdo, que hoy es comandado por su hija Elena. Es uno de los más conocidos de Lima y ofrece especialidades como tamalito de choclo, cordero a la norteña, asado de tira con arroz y camote, y estofado de pecho, entre otras.
- La Picantería: antiguamente, en Lima era muy común encontrar establecimientos y hogares donde se cocinaban platos caseros y picantes. La Picantería, de la familia Solís, recobra esa tradición y elabora una exquisita cocina según los productos del mercado. Un must para cualquier sibarita.
- Astrid y Gastón: este es el lugar donde se inició el boom de la cocina peruana. Fue Gastón Acurio el mago que logró llevar platos peruanos tradicionales de producto y carretilla a la “haute cuisine”. En Astrid y Gastón todo es sublime: desde los productos y las combinaciones de ingredientes, hasta el emplatado, el servicio y la escenografía.
