pesar de las opiniones polémicas de que la carne a base de plantas no es tan saludable como se cree, el segmento no deja de dar pasos agigantados. En la feria de tecnología CES en Las Vegas, Impossible Foods –la empresa estadounidense pionera del rubro– anunció que dio un paso más allá: a la carne de ternera fake en base a productos vegetales, se le sumó una alternativa a la carne de cerdo, con la cual se puede producir hasta chorizos.
Estos productos veganos son elaborados en laboratorios a partir de soja, aceite de girasol y de coco, así como de aminoácidos, vitaminas, azúcares y hierro, que logran darle textura y sabor similares al de la carne porcina.
“Tiene un 40% menos de calorías que la carne, un 60% menos de grasa y cero colesterol”, aseguró el fundador de Impossible Foods, Pat Brown, durante la presentación del producto.
La imitación de carne de cerdo se llama Impossible Pork (cerdo imposible) y está certificada para el consumo de las dietas kosher y halal, que no permiten a sus seguidores comer carne de cerdo o sus derivados.
Del mismo modo que con la imitación de la carne de ternera, la empresa se ocupó de que la alternativa al cerdo satisficiera tanto a consumidores como a cocineros, por lo que el producto sin cocinar es rosado y tierno, mientras que una vez cocido se vuelve más oscuro y jugoso.
Por su parte, la cadena de restaurantes de fast food Burger King, que ya sirve en EE.UU. hamburguesas de ternera a base de plantas, aseguró que en un futuro próximo incluirá también en su menú las salchichas producidas con este sucedáneo de cerne de cerdo.
El cerdo es la carne más consumida a nivel mundial, por encima de la de ternera y de la carne aviar, por lo que su sustituto elaborado a base de plantas tiene un gran potencial en el mercado, especialmente en lugares como China, donde la demanda se ha disparado en los últimos años.