Por Agroempresario.com
La vicia villosa emerge como una leguminosa con gran potencial para mitigar los efectos del cambio climático y promover prácticas agrícolas sostenibles. Según los expertos de Bioceres Semillas, esta planta se destaca por su capacidad para fijar nitrógeno atmosférico y su rol en la mejora de suelos, lo que la convierte en una herramienta clave en sistemas productivos más ecológicos.
Uno de los principales beneficios de la vicia villosa es su capacidad para reducir el uso de fertilizantes químicos. Gracias a su relación simbiótica con bacterias rizobianas, este cultivo fija nitrógeno en el suelo, lo que disminuye la dependencia de insumos externos y reduce costos para los productores. Además, al generar una cobertura vegetal densa, ayuda a prevenir la erosión y a mejorar la estructura del suelo, lo que favorece su salud a largo plazo.
En el ámbito ganadero, la vicia villosa también aporta ventajas significativas. Su inclusión en rotaciones agrícolas-ganaderas no solo mejora la calidad del forraje, sino que también incrementa la producción de carne y leche, contribuyendo a sistemas de producción más resilientes frente a cambios climáticos.
Los expertos recomiendan una siembra temprana, entre marzo y abril, para aprovechar las lluvias otoñales y garantizar una cobertura efectiva del suelo. También destacan la importancia de mantener una densidad de siembra adecuada para asegurar el control natural de malezas y un crecimiento óptimo del cultivo.

Sin embargo, como todo cultivo, la vicia villosa presenta algunos desafíos. Su alta demanda de agua en ciertas etapas puede generar competencia con cultivos sucesivos, especialmente en regiones con déficit hídrico. Por eso, es fundamental una planificación estratégica que permita maximizar sus beneficios sin afectar otros elementos del sistema productivo.
La vicia villosa Ascasubi INTA, de Bioceres Semillas, es un claro ejemplo de la innovación en el sector agrícola. Tratada con bioestimulantes como SignumPack vicia de Rizobacter, garantiza un mayor rendimiento y sostenibilidad, demostrando ser una opción valiosa para enfrentar los retos de la agricultura moderna.
Con su capacidad para enriquecer los suelos, reducir el uso de agroquímicos y mejorar la sostenibilidad en sistemas agrícolas y ganaderos, la vicia villosa se posiciona como una opción estratégica para un futuro más verde y equilibrado.