Por Agroempresario.com
En un contexto donde la carga impositiva y la complejidad tributaria en Argentina siguen en aumento, dos estudios contables de larga trayectoria han decidido fusionarse para consolidar una de las consultoras de servicios más grandes del país. Se trata de Lisicki, Litvin & Abelovich, resultado de la unión entre Lisicki, Litvin & Asociados y Abelovich, Polano & Asociados. La nueva firma cuenta con más de 600 especialistas distribuidos en diez oficinas ubicadas en distintas provincias, incluyendo Buenos Aires, Salta, Corrientes, Córdoba y San Luis.
Lisicki, Litvin & Asociados nació como un pequeño estudio contable, pero con el tiempo diversificó sus servicios y hoy ofrece 24 soluciones profesionales en áreas como impuestos, auditoría, consultoría, servicios legales, pymes y bancos. Su fusión con Abelovich, Polano & Asociados responde a la necesidad de adaptarse a un entorno empresarial en constante cambio.
Durante el evento de presentación, realizado en el Palacio Duhau, Daniel Abelovich, socio de la nueva firma, explicó la decisión detrás de esta alianza: “El mundo avanza hacia una consolidación. Necesitamos fortalecer los servicios profesionales para contar con los recursos humanos, el talento y las inversiones que permitan atender los desafíos que se vienen”.
En el marco de este anuncio, César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, aprovechó la oportunidad para analizar el sistema tributario argentino y sus efectos en la competitividad del país. Litvin comparó los impuestos con un martillo: “Pueden servir para construir o para destruir, y en Argentina se inclinan más hacia lo segundo”.
Según el especialista, la Argentina enfrenta diez problemas clave en su esquema impositivo, lo que la posiciona en los primeros lugares de varios rankings globales. Uno de los datos más alarmantes es que el país tiene la segunda mayor presión tributaria sobre las utilidades comerciales, con un 106,31%, de acuerdo con el Banco Mundial. "Para que una empresa gane $100, debe dejarle $106 al Estado", enfatizó Litvin.
Además, destacó que Argentina mantiene impuestos poco comunes en el mundo. Las retenciones a las exportaciones, por ejemplo, solo existen en Irán, Uganda, Rusia, Tanzania, Costa de Marfil, Guinea, Indonesia, Camerún, Camboya y Uzbekistán. Otro caso es el impuesto al cheque, que fue introducido en 2001 como una medida temporal y que todavía sigue vigente con una alícuota del 0,6% sobre cada transacción. En comparación, países como Perú y Colombia aplican tasas del 0,005% y 0,004%, respectivamente.
Para Litvin, es clave reducir la carga fiscal y simplificar el sistema tributario. “No tiene sentido que existan 154 impuestos y tasas vigentes en el país”, sostuvo. En este sentido, propuso eliminar o reformar dos de los tributos más distorsivos:
En este punto, destacó un caso concreto: el Banco Nación trasladó su sede de La Matanza a Tres de Febrero debido a las diferencias en la presión fiscal municipal. Según Litvin, el Gobierno nacional busca generar una competencia territorial a través de los impuestos, lo que podría traer resultados positivos.
Asimismo, recordó la fallida implementación del Pacto Fiscal de 2017, que buscaba reducir la carga impositiva provincial pero fue derogado con el cambio de administración. “Fue una buena idea, pero políticamente ingenua. Los gobernadores se comprometieron, pero no cumplieron porque no había sanciones”, señaló.
Con esta fusión, Lisicki, Litvin & Abelovich se posiciona como un actor clave en el sector de servicios profesionales en Argentina. La consolidación de ambas firmas no solo fortalecerá su capacidad operativa, sino que también les permitirá asesorar a empresas y pymes en un contexto de alta presión fiscal.
“Nuestro objetivo es brindar un servicio integral que ayude a las empresas a navegar el complejo sistema tributario argentino, buscando soluciones eficientes y estrategias fiscales óptimas”, concluyó Litvin.
La creación de esta nueva consultora es una señal del dinamismo del sector contable y de la necesidad de adaptarse a un escenario económico desafiante. En un país donde los impuestos pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso empresarial, contar con un asesoramiento sólido y especializado es más importante que nunca.